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El gobernador del Banco de España y presidente del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, Pablo Hernández de Cos, ha considerado este martes "crucial" completar la unión bancaria europea para que el sector financiero pueda afrontar sus retos en el futuro.

Según ha explicado durante su intervención en la conferencia anual de la Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME), un requisito previo para una integración financiera exitosa es que la propia Europa esté alineada con los estándares financieros globales para lograr un campo de juego igualado con el resto del mundo.

Por eso Hernández de Cos destaca la importancia de que Europa implemente los acuerdos de Basilea III, un conjunto de medidas acordadas internacionalmente para mejorar la regulación bancaria, de forma "completa, oportuna y coherente".

Hacerlo contribuirá a preservar la estabilidad financiera, como ha sucedido en el pasado y se ha comprobado durante la pandemia, en la que los bancos no se han convertido en "parte del problema" en la exacerbación de la crisis económica.

Bajo supuestos muy conservadores, las reformas de Basilea III aumentarían los requisitos de capital de nivel 1 de los bancos solo en un 2 % si se implementan inmediatamente, aunque eso no quita para que algunos bancos tengan que asumir requisitos más altos.

Además, Hernández de Cos destaca los efectos positivos de esta regulación sobre el PIB, ya que contribuirá a fortalecer la resiliencia de la economía ante shocks adversos, por lo que su conclusión es que existen beneficios "claros y significativos" para implementar los acuerdos de Basilea III.

Para hogares y empresas, reduciría la probabilidad y el impacto de futuras crisis bancarias, ya que los bancos tendrían capacidad de seguir concediendo créditos.

Para los bancos europeos, la implementación de Basilea III resolvería las debilidades más destacadas del sistema bancario y evitaría cualquier estigma del mercado sobre el incumplimiento de los estándares globales.

Para los políticos, ayudaría a salvaguardar la estabilidad financiera mundial y evitaría el riesgo de una peligrosa "carrera a la baja" en los estándares prudenciales bancarios.

UNIÓN BANCARIA

El gobernador del Banco de España ha insistido también en que hay que mejorar la integración financiera europea con la adopción de nuevas medidas que cubran las brechas existentes en la arquitectura financiera de la zona del euro y erradiquen por completo el riesgo de fragmentación entre los países europeos.

En su opinión, la finalización de la unión bancaria debería estar en el primer plano de las prioridades de la política financiera de la Unión Europea, ya que aunque la actividad bancaria trasciende de las fronteras nacionales y los poderes de supervisión y resolución se han transferido a instituciones europeas, la garantía de los depósitos sigue estando a cargo de cada país.

Completando el tercer pilar de la unión bancaria, es decir, un sistema de garantía de depósitos común, no solo proporcionará una red de seguridad creíble para los depositantes sino que también proporcionará la legitimidad necesaria a cualquier arreglo institucional.