EFEBruselas

La Unión Europea (UE) debe “reflexionar” sobre su modelo de política comercial para que acuerdos como el logrado con el Mercosur no queden paralizados mientras China gana ventaja en la región, dice el eurodiputado español Jordi Cañas, ponente en la Eurocámara de ese pacto.

“América Latina es un espacio especialmente importante para las empresas e inversiones españolas, que tenemos que consolidar”, destaca Cañas (Ciudadanos) en una entrevista hoy con Efe, en la que alerta de que la UE se va a “arrepentir siempre” si no ratifica cuanto antes el acuerdo con el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).

Se trata del mayor hito comercial concluido jamás por el bloque comunitario tras 20 años de complicadas negociaciones, que le abrirá un mercado de 266 millones de consumidores que quieren tener acceso a bienes y servicios europeos a precios competitivos.

El eurodiputado liberal lamenta que, después de que la parte comercial del acuerdo de asociación con el Mercosur se cerrara en junio de 2019 y la política y de cooperación en junio de 2020, el proceso de ratificación para que pueda entrar en vigor permanezca estancado.

Y asegura que el "problema" es el modelo de política comercial de la UE, que tiene competencia plena para negociar en ese ámbito, mientras que las decisiones sobre aspectos más políticos deben ser refrendadas por los parlamentos de los Estados miembros, en ocasiones, hasta por cámaras regionales.

“El parlamento de Bruselas te puede paralizar un acuerdo como el del CETA (con Canadá) o como el del Mercosur”, advierte.

La Comisión Europea, aún inmersa en el proceso de la verificación legal y traducciones del texto del acuerdo, deberá decidir si la naturaleza del acuerdo implica que tenga que recibir también el visto bueno de las cámaras nacionales.

OPOSICIÓN POLÍTICA DE FRANCIA

Cañas tiene claro que el principal escollo para que el acuerdo entre la UE y el Mercosur avance en su tramitación es la oposición de Francia por razones electorales, al celebrar el país comicios presidenciales en abril del año que viene.

“El presidente (francés, Emmanuel) Macron ha utilizado el acuerdo del Mercosur para abanderar el discurso de protección medioambiental frente al Brasil de (el presidente, Jair) Bolsonaro, lo que tiene réditos electorales frente al crecimiento de los Verdes”, comenta.

El eurodiputado, además, cree que la posición gala ha arrastrado a otros países como Alemania, en plena transición de liderazgo de la gobernante CDU, o Austria, donde una de las condiciones de los Verdes para formar gobierno con los conservadores y dejar fuera a la ultraderecha era “votar en contra en el Parlamento el acuerdo con el Mercosur, sin que ni siquiera estuviera todavía iniciada la ratificación en el Parlamento Europeo”, dice.

En cualquier caso, Cañas descarta que se vaya a iniciar la ratificación hasta que concluya la presidencia de turno francesa del Consejo de la UE al término del primer semestre de 2022.

POSIBLES SOLUCIONES

Ante la alerta que países como Francia lanzaron por el temor a que el acuerdo diera rienda suelta a la deforestación del Amazonas bajo el mandato de Bolsonaro, Cañas recuerda que el vicepresidente de la CE y responsable de Comercio, Valdis Dombrovskis, dijo a finales del año pasado que no iniciaría el proceso de ratificación hasta no conseguir “compromisos adicionales” por parte de los países del Mercosur sobre sus metas medioambientales.

Unos compromisos que “están firmados en el Acuerdo de París y los tienen asumidos en el propio acuerdo” UE-Mercosur, apunta el eurodiputado, que asegura que, “de momento, la UE no ha puesto encima de la mesa ningún documento a los países del Mercosur”.

En todo caso, afirma que no se contempla reabrir la negociación del texto, que ya está firmado, mientras que está por ver si el acuerdo se divide en su parte comercial y política.

En opinión de Cañas, el problema de la Amazonía es una excusa, ya que la UE ya importa actualmente con arancel cero soja brasileña, cuya expansión de cultivos es una de las principales razones de deforestación de la selva.

“¿Si el compromiso es con el medioambiente, por qué no ponemos un arancel a la soja brasileña?”, se pregunta.

Mientras continúa la incertidumbre, Uruguay anunció esta semana que va a estudiar con China la posibilidad de negociar un tratado de libre comercio, pese a la postura del Mercosur de no permitir que sus países negocien acuerdos fuera del bloque.

Cañas considera que ese movimiento es “muy preocupante” y que “Europa tiene que ser consciente de que si China entra en el Mercosur, con ventajas arancelarias e inversiones, va a perder una oportunidad de oro para consolidar unas relaciones económicas y políticas con un área clave en el mundo”.

“Nos vamos a arrepentir siempre”, concluye. EFE

rja/jug/amg

(Más información sobre la Unión Europea en euroefe.euractiv.es)