EFEBruselas

La Comisión Europea (CE) pidió este jueves a los Estados miembros, que tienen en sus manos aprobar el fondo de recuperación económica por la crisis de la COVID-19 y el presupuesto comunitario 2021-2027, un consenso por el bien común, pese a la "buena dirección" que imprimirá la presidencia de turno alemana.

"Nuestro éxito no solo depende de la buena dirección de la presidencia alemana, sino que también requiere que nuestros Estados miembros y partes interesadas vean más allá de unos intereses limitados y se centren en los beneficios de nuestra Unión", indicó la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, en una rueda de prensa telemática conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel.

Los miembros de la Comisión Europea se reunieron este jueves por videoconferencia con el Gobierno de Alemania, país que ocupa este semestre la presidencia de turno del Consejo de la UE.

Por su parte, Merkel señaló que Europa está "en la situación más difícil de su historia" y alertó de que el coronavirus aún "no ha desaparecido".

Al mismo tiempo, consideró que las cifras muestran la necesidad de reactivar la economía europea.

Von der Leyen advirtió de que estos seis meses suponen un "momento crucial" para el futuro de la Unión, y que en ese tiempo urge no solo forjar un acuerdo sobre el fondo de recuperación de 750.000 millones de euros para superar la crisis económica que ha dejado la pandemia de coronavirus y un presupuesto plurianual de 1,1 billones de euros, según ha propuesto la CE.

También subrayó la importancia de que otras partes implicadas hagan su trabajo, y recordó que en este tiempo el Parlamento Europeo debe aprobar el paquete presupuestario y, además, que los principales elementos del fondo deben ser ratificados igualmente por ciertos parlamentos nacionales.

"Hay una enorme presión de tiempo", reconoció, y calificó la tarea de "gigantesca".

Von der Leyen destacó que la crisis ha provocado la pérdida de empleo o el debilitamiento de las economías de los Estados miembros, por lo que consideró que "cada día cuenta".

La presidenta comunitaria consideró que, frente a las diferentes posturas entre los países -con especial reticencia a los planes de recuperación por parte de los llamados "austeros" Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia-, todos están de acuerdo en que "tenemos una crisis sin precedentes y necesita una respuesta sin precedentes".

La canciller alemana admitió que queda un duro trabajo de convicción por delante para que esos países rebajen sus exigencias.

"Todos sabemos que la respuesta a una crisis sin precedentes tiene que ser contundente", añadió.

Von der Leyen pidió además que los recursos comunitarios que se inviertan en la recuperación sirvan para "modernizar nuestro mercado único, el Pacto Verde contra el cambio climático o la digitalización", detalles que en cualquier caso reconoció que aún deberán ser negociados.

Sí que insistió en que los fondos europeos deben ser "utilizados de manera apropiada" y que el respeto al Estado de Derecho por parte de los países es del interés de los Veintisiete.

RETOS EN POLÍTICA EXTERIOR

Merkel explicó que, tras la recuperación de la crisis, otras grandes prioridades de la presidencia alemana son el cambio climático y la digitalización y, además, el fortalecimiento de Europa en el mundo.

Von der Leyen pidió trabajar "de la mano" por el futuro de África, abordar junto al socio histórico que considera a Estados Unidos los grandes desafíos internacionales y tratar las "muy complejas" relaciones con China, un "socio" en aspectos como la lucha contra el cambio climático pero también un "competidor comercial" y un "rival sistémico".

"Hay intereses comunes en los que sentimos que trabajamos muy bien con China, como en la lucha contra el cambio climático, pero hay otros asuntos en los que tenemos una relación más compleja y somos muy críticos, como por ejemplo en derechos humanos", admitió.

Sobre la situación en Hong Kong, recordó que la UE es el mayor socio comercial de China y que la ciudad semiautónoma es el principal centro de intercambio económico entre el gigante asiático y la Unión.

"Ambas partes deberíamos tener interés en que este nivel de cooperación al menos continúe", comentó.

La UE ha criticado la nueva ley de seguridad china para Hong Kong que, en su opinión, socava la autonomía de ese territorio y no es conforme con su Ley Básica ni con los compromisos internacionales asumidos por Pekín.

"Creo que si Europa toma una posición de confianza y unida, tendrá un efecto de larga duración en China", concluyó Von der Leyen.