EFEBruselas

El cultivo de algas marinas de la Unión Europea tiene un gran potencial de crecimiento, según el según el informe anual sobre la "economía azul" publicado este viernes por la Comisión Europea, que señala a Francia, España y Portugal como los grandes productores en ese subsector.

"El subsector más destacado de la bioeconomía azul es el sector de las algas", señala el informe de la Comisión Europea, que identifica 23 Estados miembros donde se cultivan algas.

Bruselas describe la acuacultura como un sector "de innovación" y "en crecimiento en Europa" que "ofrece nuevas oportunidades" pero que aún tiene un tamaño "modesto", pues la UE se apunta menos del 1 % de la producción mundial de algas.

El Ejecutivo comunitario aboga por seguir desarrollando esa actividad en varios de sus planes, como la Estrategia de Biodiversidad 2030 o la iniciativa agrícola "De la granja a la mesa", ya que las algas pueden convertirse en una "fuente alternativa de proteínas, contribuyendo así a la transición hacia un sistema alimentario sostenible y la seguridad alimentaria mundial".

Pero también puede emplearse como materia prima en la agricultura y contribuir a "eliminar el exceso de carbono, nitrógeno y fósforo de las aguas residuales, combatiendo así la eutrofización", así como contribuir a fomentar la economía circular y garantizar la disponibilidad de materiales para producir productos de base biológica, desde plásticos a biocombustibles.

La Comisión reconoce que hay "mucha incertidumbre sobre la cantidad de alga producida en la UE" y se remite a datos de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para indicar que en 2019 se llegó a más de 260 millones de toneladas de macroalga en la UE, con un valor de 4 millones de euros y las actividades centradas en Francia, España, Irlanda y Portugal.

La FAO también atribuye a la UE en 2019 una producción de 5 toneladas de microalgas -normalmente recogida directamente de las rocas- por valor de más de 25.000 euros en Francia y Bulgaria y cerca de 350 toneladas de spirulina por un valor de 8,5 millones de euros, principalmente en Francia y Grecia.

Otros estudios, agrega la Comisión, señalan que el número de empresas dedicadas a la acuacultura en la UE ha crecido un 150 % en la última década.

CIFRAS DE LA ECONOMÍA AZUL

Más allá del subsector de las algas, el informe recoge que las actividades económicas relacionadas con los océanos y las zonas costeras de la Unión Europea facturaron 667.200 millones de euros en 2019 y generaron unos beneficios brutos de 72.900 millones,

El sector empleaba en el conjunto de la Unión Europea a 4,5 millones de personas en 2019, con un salario medio de 24.739 euros al año.

La "economía azul" registró en 2019 un valor añadido bruto de 183.900 millones de euros y consagró 6.100 millones de inversiones netas en bienes tangibles, agrega el informe.

Ese año, el sector de los "recursos vivos" registró unos beneficios brutos de 7.200 millones de euros, que supone un incremento del 41 % en una década, subrayó el Ejecutivo comunitario.

ENERGÍA

La Comisión Europea también destaca el impulso de las energías renovables marinas, principalmente eólica, donde el empleo aumentó un 17 % en 2019 en comparación con el año anterior y resaltó el gran potencial que las costas tienen en la futura generación energética europea, tecnologías que aprovechan las mareas o instalaciones fotovoltáicas flotantes.

MEDIOAMBIENTE

El informe destaca asimismo la importancia de mares y océanos en la lucha contra el cambio climático, ya que "el aumento del nivel del mar podría provocar una pérdida directa de más de 200.000 millones de euros al año para 2080 en la UE", según la Comisión.

"Los océanos nos brindan recursos vitales y servicios ecosistémicos, como oxígeno, alimentos, agua, energía, regulación de la temperatura o biodiversidad", declaró en un comunicado la comisaria europea de Innovación, Mariya Gabriel. EFE

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