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La demanda de crédito de hogares y empresas se redujo en España durante el tercer trimestre del año, lo que no ocurría desde mediados de 2013, debido sobre todo a una menor confianza de los consumidores respecto a la situación económica, según el Banco de España.

Mientras, en el conjunto de la zona euro la demanda de crédito de las empresas se mantuvo y la de préstamos hipotecarios y de consumo continuó subiendo en el tercer trimestre por el bajo nivel de los tipos de interés, según el Banco Central Europeo (BCE).

Estas evoluciones dispares se producen en un momento en que, con carácter general, las entidades financieras han suavizado las condiciones de concesión de fondos a empresas e hipotecarios en toda la zona euro, ayudadas en parte por el programa de compra de activos del BCE, pese a los riesgos que representan unas perspectivas económicas algo más sombrías.

El BCE ha publicado este martes la encuesta sobre préstamos bancarios con la información que le dan 144 entidades y cada regulador nacional de la eurozona hace su propio análisis de las entidades de su área. El Banco de España hace el estudio a partir de las respuestas de diez bancos.

Las entidades nacionales creen que la demanda de crédito global seguirá cayendo en este último trimestre del año, aunque aumentarán las solicitudes de financiación para la compra de vivienda y se estabilizará la de consumo y otros fines, después de aumentos superiores al 5 % que llevaron al Banco de España a alertar sobre este extremo.

La caída de la demanda de crédito hipotecario en España en el tercer trimestre es consecuencia de la menor confianza, los cambios regulatorios tras la entrada en vigor en junio pasado de la ley hipotecaria, el empeoramiento de las perspectivas en el mercado de la vivienda, el aumento de la financiación con fondos propios y el mayor uso de los préstamos de otras entidades.

En el caso del crédito al consumo y otros fines, la menor demanda entre las familias españolas se relaciona también con la menor confianza, con la caída del gasto en bienes de consumo duradero y con un mayor uso de préstamos de otras entidades y coincide con el endurecimiento de los criterios para concederlo por parte de los bancos.

También entre las empresas se produjo un descenso de la demanda de fondos entre julio y septiembre, tanto para pymes como para grandes compañías, como consecuencia de las menores inversiones en capital fijo, del mayor uso de préstamos de otras entidades y de fuentes de financiación no bancaria.

Para las grandes empresas, los bancos mantuvieron los criterios de concesión y para las pequeñas, los endurecieron pese a que las condiciones de acceso a los mercados mayoristas y minoristas por parte de las entidades se mantuvieron estables o habrían mejorado durante el trimestre.

En este sentido, este martes se han conocido que el capital riesgo está en niveles récord, con casi 6.000 millones de euros captados entre enero y septiembre, más que lo contabilizado en todo 2018, con lo que se configuran como una alternativa a la financiación bancaria puesto que disponen de liquidez y creen que España ofrece buenas oportunidades de negocio.

El informe del Banco de España explica que el programa de compra de activos del Banco Central Europeo (BCE) habría seguido teniendo un efecto positivo sobre la liquidez y las condiciones de financiación de los bancos durante los últimos seis meses, aunque habría tenido un impacto negativo sobre la rentabilidad de las entidades de la eurozona.

En otros países de la zona euro, los estándares de créditos a las empresas se endurecieron en el tercer trimestre, como ocurrió en Francia y Alemania, mientras que se relajaron en Italia y Holanda.

En crédito hipotecario los criterios se relajaron más en la zona del euro en el tercer trimestre respecto al anterior y se endurecieron en crédito al consumo pero menos que en el trimestre anterior.

Los bancos de la zona euro esperan mantener para el cuarto trimestre las condiciones de todas las categorías de créditos: a las empresas, hipotecarios y de consumo. EFE