EFEWashington

La economía rusa se desplomará un 8,5 % en 2022 y un 2,3 % un año después como consecuencia directa de la invasión de Ucrania, según los pronósticos dados a conocer este martes por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Si bien a principios de año el FMI pronosticaba para Rusia un crecimiento del 2,8 %, casi dos meses después del inicio de la guerra en Ucrania la institución financiera internacional ha rebajado en más de 11 puntos esa previsión.

Desde el inicio de la invasión de Ucrania, el pasado 24 de febrero, la economía rusa ha sido objeto de duras sanciones por parte de muchos países, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido, Japón y Canadá.

La fuerte caída prevista para la economía rusa, según el FMI, "refleja el impacto de las sanciones, que han cortado lazos comerciales, alterado gravemente las intermediaciones financieras dentro del país y reducido la confianza de los agentes económicos".

No obstante, la dependencia energética de Europa respecto al gas y el petróleo rusos sigue siendo el mayor salvavidas para la economía rusa, pese a las reiteradas peticiones por parte de las autoridades ucranianas de cortar completamente los lazos comerciales con Putin.

En su informe de Perspectivas Económicas Mundiales, actualizado este martes en el marco de la reunión anual de primavera del FMI y del Banco Mundial, el Fondo también alerta de que resulta previsible un escenario en el cual las empresas e inversores eviten transacciones comerciales con socios rusos para evitar manchas en su reputación o quejas por parte de los consumidores, incluso en sectores que no estén directamente afectados por las sanciones.

El FMI también pronostica una contracción significativa de la economía del principal aliado de Rusia en Europa, Bielorrusia, cuyo producto interior bruto (PIB) prevé que se contraiga un 6,4 % este año, frente al 2,3 % de crecimiento del año pasado.