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Las empresas familiares han pedido al Gobierno más apoyo para el tejido empresarial, "imprescindible" para superar la crisis generada por la pandemia de la covid, tras la que alertan de un crecimiento económico frágil con escasa creación de empleo.

En el XXIII Congreso de la Empresa Familiar, celebrado de forma telemática debido a la pandemia e inaugurado por el Rey, Felipe VI, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Marc Puig, ha reivindicado el papel que deben jugar las empresas en la "recuperación y transformación" del país y, para ello, ha pedido más medidas de apoyo por parte del Gobierno así como herramientas para que los fondos europeos lleguen al tejido empresarial.

"Nos ponemos a disposición", ha subrayado Puig que, a la vez, ha pedido al Ejecutivo que aparque otros planes que tenía antes de la llegada de esta crisis y dé prioridad a las medidas de apoyo a las empresas.

Unas empresas que, según la encuesta realizada para este congreso, han sufrido el impacto de la pandemia y ven dificultades en la recuperación que en gran medida sitúan ya en 2022 y para la que piden reformas estructurales de calado y acuerdos políticos.

Así, cuatro de cada cinco empresas familiares (un 82 %) asegura haber recortado empleo este año por el impacto de la crisis aunque en la mayoría (67 %) la reducción ha sido hasta un máximo del 15 % de la plantilla.

En cuanto a la facturación, solo un 15 % de las empresas encuestadas dice que ha conseguido elevar sus ingresos en esta pandemia mientras que el resto ha sufrido el impacto en distinta medida.

De cara al próximo año las previsiones son cautas. En empleo, el 63 % espera mantener sus niveles actuales, mientras que un 27 % cree que deberá reducir plantilla y un 10 % confía en hacer nuevas incorporaciones.

En ingresos, algo más de la mitad cree que no recuperarán los niveles de facturación previos a la crisis hasta 2022 (un 27 % en el primer semestre y un 26 % en el segundo), en tanto que el resto confían en que esto ocurra ya durante 2021.

Así, a corto y medio plazo, dos tercios de las empresas familiares espera un crecimiento económico frágil sin creación de empleo, mientras que el resto cree que crecerá de forma moderada y con un número limitado de contrataciones.

La encuesta arroja un suspenso 4,1 (sobre 10) a la situación económica actual, de forma que mantiene la tendencia descendente iniciada en 2017.

"Nadie duda de que el 2020 está siendo un año difícil, pero no podemos caer en el pesimismo. Sin duda, este virus representa un inmenso reto para España, como para la UE y todos los países", ha afirmado don Felipe durante su intervención en la que ha pedido "unir fuerzas" para superar la situación.

Puig, que ha agradecido a Felipe VI "el constante apoyo" que brinda al colectivo y ha defendido el papel de la monarquía, ha subrayado que las empresas familiares, por sus características, "son más resilientes" y están dispuestas a superar esta crisis, como lo han hecho generaciones anteriores.

También ha querido volver a reivindicar el papel que deben y pueden jugar las empresas en esta recuperación, el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, que ha tachado de "inaceptables" las criticas a la Corona de miembros del Gobierno y ha insistido en la necesidad de tomar medidas que apoyen a la economía.

Así, y sobre el planteamiento del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de declarar el estado de alarma hasta mayo, Garamendi ha rechazado este plazo y ha pedido hacerlo por periodos más cortos y con control parlamentario.

"Podemos compartir las medidas pero no los plazos, pensamos que esto hay que revisarlo de forma más periódica (...) ¿Qué hacemos con la Semana Santa? ¿Nos la cargamos directamente con la falta de confianza porque planteamos este plazo de mayo? Yo creo que es una auténtica barbaridad", ha dicho.

En el mismo acto, el presidente del PP, Pablo Casado, ha condicionado el respaldo de su partido al estado de alarma a que dure un máximo de ocho semanas.

El Instituto de la Empresa Familiar aúna a un centenar de empresas familiares, entre las que están Acciona, Banca March o Mercadona, que dan empleo a 1.250.000 personas y cuya facturación conjunta equivale al 17,5 % del PIB.