EFEBarcelona

La Generalitat cerró 2019 con un déficit de 1.329 millones de euros, equivalente al 0,56 % de su PIB, lo que supone cinco veces más que el objetivo fijado para las autonomías, que era del 0,1 % para ese año.

Así pues, la Generalitat incumplió el déficit fijado para 2019, después de un 2018 en que había logrado por primera vez en un mismo ejercicio cumplir con los tres objetivos de estabilidad presupuestaria que fija la ley: déficit (0,44%), deuda (34%) y regla del gasto (1,6%).

El departamento de Economía de la Generalitat ha dado a conocer el dato del déficit de 2019 esta noche y ha atribuido el grueso de la desviación, 924 millones, al impago de la deuda pendiente del IVA por parte del Estado y al incumplimiento de los acuerdos alcanzados en la Comisión Mixta de Asuntos Económicos.

Esos 924 millones de euros suponen unas cuatro décimas de impacto en el déficit de la Generalitat de 2019, (0,39 %, concretamente), mientras que en torno a una décima (un 0,09 % del PIB) se explica en concepto de gasto diferido por compromisos asumidos con las concesionarias de autopistas Invicat y Aucat por la aplicación de los peajes reducidos, así como por la ejecución de algunas inversiones por medio de convenios con las concesionarias.

Con todo, el departamento de Economía asegura que se trata de un ajuste contable sin impacto presupuestario en 2019.

El Govern sostiene que, sin tener en cuenta ese ajuste, y si el Estado hubiera cumplido con sus deudas y con las transferencias previstas, el déficit en 2019 habría sido del 0,08 % del PIB, por debajo del 0,1 % fijado como objetivo para el ejercicio.

En concreto, el Govern reprocha al Gobierno el impacto de una deuda del IVA por valor de 458 millones, atribuible al cambio normativo introducido por Hacienda en 2017, y recuerda que el Estado debía devolver esa deuda a lo largo de 2019.

Por otra parte, la Generalitat asegura que los incumplimientos de lo pactado en la Comisión Mixta de Asuntos Económicos suponen 466 millones, de los cuales 200 millones corresponden a la inversión comprometida por el Estado a partir de 2019 por el incumplimiento de la disposición adicional tercera del Estatut.

La Generalitat también incluye en el listado de incumplimientos los 266 millones previstos para la financiación de los Mossos d'Esquadra, 150 millones de los cuales en cumplimiento de la deuda acumulada hasta 2018 y los otros 116 millones por la anualidad específica de 2019.

El departamento de Economía de la Generalitat asegura que, en comparación a 2018, los ingresos crecieron un 4,9 %, mientras que los gastos lo hicieron un 5,1 %, principalmente por las mejoras retributivas a los funcionarios y por el retorno del 40 % de la paga extra pendiente de 2013.

La Generalitat no ha dado a conocer todavía qué previsión de déficit tiene para 2020, un año que estará marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, que está obligando a todas las administraciones a movilizar todo tipo de recursos públicos para hacer frente a la pandemia, lo que alterará los niveles de déficit tanto de España como de las autonomías.