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La gran banca española publica a lo largo de esta semana sus resultados de 2019, año en el que, según el consenso de los analistas recogidos por Efe, ganó unos 12.250 millones de euros en 2019, un 24 % menos que en 2018.

Si se confirman estos datos, este será el primer recorte de beneficios anuales de la gran banca desde 2016, cuando se redujeron un 22,3 % por las pérdidas de 3.485 millones registradas por el Banco Popular.

Después de que la pasada semana Bankinter inaugurase la ronda de presentación de resultados de la banca española, Bankia cogerá mañana el testigo y anunciará sus cuentas de 2019.

Los expertos prevén que el beneficio de la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ronde los 585 millones de euros, lo que supondrá un recorte de más del 17 % respecto a los 703 millones ganados en 2018.

La siguiente entidad en dar cuenta al mercado de sus resultados será el Banco Santander que, según los analistas, anunciará un beneficio neto de unos 5.800 millones.

Esto supondrá una caída anual del beneficio de casi el 26 % después de que en los trimestres anteriores, la entidad destinara a provisiones 2.448 millones por el ajuste del fondo de comercio de Reino Unido, debido al "brexit" o los costes de reestructuración en España y Reino Unido.

Después del Santander, el viernes 31 de enero coincidirán en la presentación de las cuentas BBVA, Sabadell y CaixaBank.

En el caso de BBVA, los expertos prevén que la entidad anuncie un beneficio de unos 3.400 millones de euros, el 36 % menos.

La entidad anunció a mediados de diciembre un ajuste en el fondo de comercio de EE.UU. de unos 1.300 millones de euros.

Tras dicho ajuste, los analistas de Renta4 prevén que en el cuarto trimestre del año BBVA registre pérdidas de 267 millones de euros.

Para CaixaBank, los analistas también esperan que el beneficio se reduzca, y pase de los 1.985 millones de 2018, a los 1.666 millones de 2019.

Por el contrario, para Sabadell, el mercado estima un aumento importante de los beneficios. Esperan un beneficio neto de 783 millones de euros, más del doble que los 328 millones ganados un año antes, cuando se vio condicionado por los problemas de la migración tecnológica de su filial británica TSB y al haber asumido también costes extraordinarios para culminar la limpieza de su balance.