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La inversión en el sector inmobiliario español alcanzó los 20.000 millones de euros en 2018, el 56,9 % más que el año anterior gracias al impulso registrado en la segunda mitad del ejercicio con grandes operaciones como la compra de Hispania y Testa por parte del fondo de inversión Blackstone.

De hecho, la inversión inmobiliaria en España, es junto a la de Portugal, la única que ha crecido en 2018 por encima del 50 %, según los datos recogidos por la consultora CBRE.

Con todo ello, la inversión del sector inmobiliario en Europa supuso en 2018 un nuevo récord tras aumentar el 0,3 % y alcanzar los 312.000 millones de euros.

Alemania lideró la inversión inmobiliaria con 77.000 millones de euros, lo que supone un 5,9 % más que en 2017, mientras que Reino Unido, en un escenario marcado por la incertidumbre del "brexit", vio reducida su inversión un 6,5 %.

A nivel europeo, el sector de oficinas fue el favorito de los inversores con un volumen de 127.000 millones de euros, un 6 % más que en año anterior.

Por detrás, con 50.000 millones de euros, se situó el sector residencial, que incrementó su inversión un 22,4 % hasta escalar a la segunda posición, superando por primera vez al minorista.

Los hoteles y otros activos alternativos batieron récords con un volumen de inversión de 22.000 y 21.000 millones de euros, respectivamente, mientras que la industria y la logística se redujeron un 23,5 % hasta los 33.000 millones.

Volviendo a España, el sector de las oficinas también fue uno de los más destacados en 2018 con una inversión que llegó a los 2.400 millones de euros, el 6,7 % más, en las ciudades de Madrid y Barcelona, que concentran el 78,7 % del mercado, según los datos de la consultora inmobiliaria Knight Frank.

Madrid sigue liderando la inversión, con un crecimiento del 38 % y un volumen de 1.825 millones en 2018.

Entre las mayores operaciones registradas a cierre del año, la firma hace referencia a la venta de un complejo de cinco edificios de Meridia Capital a la coreana IGIS por 87 millones, o a la adquisición por parte de IBA Capital Partners de un complejo perteneciente a Acciona por 50 millones.

Más del 60 % de la inversión en oficinas en Madrid y Barcelona provino de fondos aunque destacaron otros actores como las compañías inmobiliarias y las socimis.