EFELinhares da Beira (Portugal)

"La frontera no puede impedir el desarrollo conjunto" ibérico, sostuvo en una entrevista con Efe la ministra lusa de Agricultura, Maria do Céu Antunes, convencida de que la covid-19 no debe frenar la estrategia de colaboración entre España y Portugal.

Antunes consideró que la pandemia puede abrir una "oportunidad" para que España y Portugal impulsen las exportaciones de productos agrícolas ibéricos y defendió una política exportadora conjunta "más agresiva" para este sector.

Productos como el vino, el aceite o los hortofrutícolas tienen, dijo, un "potencial inmenso de comercialización".

La ministra apostó también por políticas públicas "muy claras" para acoger e integrar a los inmigrantes temporeros y subrayó las oportunidades que abre el teletrabajo para revitalizar las zonas rurales.

LA PAC CONTRA EL EFECTO FRONTERA

En el marco de la nueva Política Agraria Común (PAC) definida por la UE este verano y que adjudica a Portugal y España entre 2021 y 2027 un total de 9.782 y 34.000 millones de euros, respectivamente, Antunes consideró que es el momento para "definir una política articulada" entre ambos países "para que no se sienta el efecto frontera".

A lo largo de los 1.232 kilómetros de frontera hispano-lusa se asienta un territorio rural de baja densidad poblacional y muy envejecido y los fondos europeos pueden ayudar a combatir "estas desigualdades sociales", agregó.

En torno al 60 % de las primas de la PAC se destinarán tanto en España como en Portugal para el "pago único" que reciben los profesionales agrarios, mientras que el resto se aplicarán en políticas de desarrollo rural.

Para Maria do Céu Antunes, es importante que se "creen oportunidades a ambos lados de la Raya" para lograr "un mejor espacio comercial, económico y social mediante políticas públicas que promuevan el desarrollo integrado".

El regadío es uno de los desafíos comunes para España y Portugal, que, apuntó la ministra, deben encontrar una forma "más justa y equilibrada" de gestionar los recursos hídricos.

El sistema de regadío debe promover "prácticas de adaptación a las exigencias que hoy están marcadas" en el contexto europeo y aplicar medidas para un "uso eficiente del agua".

DIGITALIZACIÓN Y TELETRABAJO, OPORTUNIDAD PARA EL CAMPO

La pandemia ha impulsado el teletrabajo para millones de personas y ha convertido los territorios de baja densidad de población en zonas más seguras para vivir, abriendo una oportunidad de frenar el abandono rural.

"El teletrabajo puede ser una cuestión de futuro", afirmó la ministra, convencida de que esta práctica ha llegado para quedarse y que se deben impulsar políticas públicas para facilitar el trabajo en el medio rural.

Para ello, uno de los objetivos que deben promover España y Portugal, sobre todo en las zonas fronterizas, es la creación de territorios "inteligentes diversificados", que permitirían ligar la agricultura a otros sectores como el turismo.

Además, el desarrollo de una agricultura moderna pasa por la digitalización del sector, un desafío que permitiría estrechar la colaboración con España.

El desarrollo de las zonas rurales -que albergan alrededor del 30 por ciento de la población en Portugal- pasa también por "políticas muy claras" de integración de los inmigrantes que llegan a la península ibérica para trabajar como temporeros en el campo.

Europa precisa de más población, insistió la ministra, a la vez que recordó que se "han perdido muchos años con políticas que infelizmente no permitieron la renovación generacional y, por tanto, hoy tener que disponer de planes que acojan e incluyan a inmigrantes en nuestras comunidades".

Todas estas cuestiones se abordarán en la próximo Cumbre hispano-lusa, que estaba prevista para el 2 de octubre en Guarda -norte de Portugal- pero tuvo que ser pospuesta por la reprogramación del Consejo Europeo para las mismas fechas precisamente por un positivo de Covid en el entorno del presidente, Charles Michel.

Carlos García