EFEBarcelona

La patronal Foment del Treball ha criticado hoy duramente la decisión del Gobierno de prohibir los despidos mientras dure el coronavirus y ha cuestionado la constitucionalidad de esta medida, que ha calificado de "gravísima", "injustificada" y que abocará a muchas empresas al cierre.

El presidente de la principal patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, considera que las medidas recogidas en el real decreto ley aprobado ayer por el Gobierno suponen "una ruptura de principios básicos" del ordenamiento y "torpedean la línea de flotación de las empresas", pues les "hurta" la capacidad de adoptar decisiones "necesarias y adecuadas para garantizar su viabilidad" y salvaguardar los puestos de trabajo.

Se trata, en opinión de Sánchez Llibre, de una decisión "precipitada, gravísima, unilateral e injustificada, de dudosa constitucionalidad, que atenta contra la libertad de empresa y que aboca a muchas de ellas al concurso de acreedores y a su liquidación".

"Los empresarios no podemos admitir que se ponga en duda nuestra honorabilidad bajo la sospecha del fraude como consecuencia de la lucha contra la COVID-19", sostiene el presidente de Foment.

El empresario lamenta que "se está estableciendo una limitación inusitada de los poderes y facultades empresariales que son esenciales desde el punto de vista organizativo" y que "estas normas transpiran una desconfianza injustificada en la capacidad y responsabilidad en la gestión empresarial".

Recuerda que muchas empresas se han visto obligadas a cesar su actividad o reducirla drásticamente y que la "única salida posible" ante esta situación es "la confianza mutua y la puesta a disposición de las empresas de mecanismos financieros, económicos y laborales que aporten oxígeno para reducir los efectos perjudiciales que se derivan de esta crisis".

Sin embargo, asegura Sánchez Llibre, el empresariado se encuentra con una serie de medidas que "van en la dirección contraria".

Según Foment, si ante el actual escenario de "extrema gravedad" se cierran las puertas a determinados instrumentos para superar situaciones críticas y se añaden nuevas trabas, "a numerosas empresas las estarán abocando irremediablemente a presentar ERE y acudir al concurso de acreedores y proceder a la liquidación definitiva de la empresa".