EFEZaragoza

El presidente aragonés, Javier Lambán, ha negado que en la comunidad existan ni se vayan a autorizar macrogranjas, "salvo contadísimas excepciones que vienen de tiempos pasados", que por su tamaño sean insostenibles.

Durante su visita a la planta El Cierzo Alimentaria en La Mata de los Olmos, de Térvalis y Noel, Lambán ha vuelto a referirse a las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre las macrogranjas, y ha ironizado con que para "algunos" este concepto es aquella que reúne a "más de treinta o cuarenta cabezas".

Ha insistido en que hay una normativa estatal que fija cifras límite de cabezas para autorizar las granjas, y por eso en Aragón "descarta absolutamente" que existan o se vayan a autorizar explotaciones "que por su tamaño sean insostenibles".

Según detalla el Gobierno de Aragón en la comunidad no hay granjas que superen el límite permitido por la normativa estatal -más un 20 por ciento adicional que pueden autorizar las comunidades-.

En concreto, el máximo de cabezas en cuanto a cerdos de cebo sería de 7.200, de 2.500 el de cerdas con destete y de 3.300 el de cerdas sin destete.

También ha dicho que quien promueve el debate sobre la ganadería intensiva o extensiva, por "mala voluntad" -algo que ha descartado- o por "desconocimiento", ignora que con la ganadería extensiva sería "imposible" alimentar a la población actual por su capacidad de producción "muy limitada".

Lambán ha insistido en que la ganadería aragonesa es "ejemplar" desde el punto de vista de la calidad de sus productos, del respeto "exquisito" al bienestar animal y de la sostenibilidad de los procesos que llevan a cabo profesionales a los que ha felicitado "con entusiasmo".

Además, en este contexto, ha recordado que está en tramitación el proyecto de ley de agricultura familiar que trata de reorganizar el sector y que propone limitar la capacidad de las explotaciones para el resto de las especies, ya que actualmente no existe ningún límite.

También insisten desde el ejecutivo autonómico en que la normativa aragonesa sobre purines es "la más exigente de España" y que en Aragón se han declarado once municipios como "zonas saturadas", en las que ya no es posible instalar granjas ni ampliar las existentes.