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Los tres grandes grupos de aerolíneas europeos perdieron en el primer semestre del año 6.823 millones de euros, un 42,2 % menos que los 11.800 millones que se habían dejado en el mismo periodo del año anterior, porque el tráfico aéreo empieza a remontar aunque queda todavía lejos de sus niveles habituales, los previos a la pandemia.

Las pérdidas se suman a las cosechadas en 2020, el peor año de la historia de la aviación, cuando los grupos International Consolidated Airlines Group (IAG), Air France-KLM y Lufthansa acumularon 20.726 millones de euros negativos, frente a unas ganancias de 3.218 millones en 2019, el año de referencia previo a la covid.

Pese al aumento del proceso de vacunación contra el coronavirus, la incertidumbre en torno a las condiciones de viaje y las cuarentenas frenan los viajes, especialmente los internacionales y los de largo radio, los más rentables para las líneas aéreas, que deben conformarse con la recuperación parcial del tráfico doméstico.

Mientras tanto, el mercado de carga aéreo ha mejorado un 9,9 % en comparación con los niveles de antes de la pandemia, el mejor desempeño en el primer semestre desde 2017, según los datos de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

IAG REDUJO PÉRDIDAS UN 46 %

IAG -grupo al que pertenecen Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level- registró unas pérdidas de 2.048 millones de euros en el primer semestre, un 46,3 % menos que en ese periodo de 2020.

Los números se explican por la fuerte caída de los ingresos por pasaje, un 72,3 % en el segundo trimestre, con la capacidad en poco más del 20 % de la de 2019.

Por su lado, el grupo Air France-KLM registró unas pérdidas netas de 2.970 millones de euros, un 32,7 % menos que en el primer semestre de 2020, con una caída de los ingresos del 19,1 %.

El último en publicar sus resultados, este jueves, ha sido Lufthansa -grupo en el que se integran, además de la propia compañía germana, SwissAir, Austrian, Brussels Airlines y Eurowings- que contabilizó pérdidas netas por 1.805 millones de euros, la mitad de los más de 3.600 que perdió un año antes.

A finales de junio la capacidad ofrecida por el grupo Lufthansa se situaba en el 40 % de la habitual en tiempos precovid, aunque en ese mes duplicó sus reservas sobre las del inicio del trimestre.

LAS AMERICANAS PIERDEN 3.084 MILLONES DE DÓLARES

Por su lado, las cuatro grandes compañías estadounidenses -American Airlines, Delta, United Airlines y Southwest- acumulan pérdidas entre enero y junio de 3.084 millones de dólares (2.590 millones de euros).

Entre las americanas la única que consiguió salvarse de la quema fue Southwest -la mayor aerolínea de bajo coste en Estados Unidos, con sede en Dallas (Texas)- que computó unas ganancias de 463 millones de dólares (390 millones de euros) frente a pérdidas de 1.000 millones de dólares (850 millones de euros) en el primer semestre de 2020.

La que más redujo sus pérdidas fue American Airlines, que pasó de -4.308 millones de dólares (-3.639 millones de euros) en el primer semestre de 2020 a unos números negativos de 1.231 millones de dólares (1.037 millones de euros) entre enero y junio de este año.

United Airlines redujo pérdidas desde 3.331 millones de dólares (2.807 millones de euros) en enero-junio de 2020 a 1.791 millones de dólares (1.510 millones de euros) en esos meses de este año.

Delta terminó el semestre con 525 millones de dólares (442 millones de euros) de pérdidas.

IATA CRITICA LA "INACCIÓN" DE LOS GOBIERNOS

Aunque la hemorragia empieza a remitir muy lentamente, las aerolíneas están decepcionadas con la recuperación del sector el pasado junio, que debería ser el inicio de la temporada alta.

Este último junio las compañías transportaron apenas el 20 % pasajeros de los que movieron en ese mes de 2019, con mejores resultados en los vuelos domésticos que en los internacionales, que siguen hundidos (más de un 80 % por debajo de los niveles de 2019), según las cifras de la IATA.

Esta organización defiende abiertamente que no se está produciendo una recuperación, sino una crisis continuada causada por la "inacción" de los gobiernos, según el director general del organismo y ex consejero delegado de IAG, Willie Walsh.

"Muchos gobiernos no están siguiendo los datos y la ciencia para devolver la libertad de movimiento. A pesar del creciente número de personas vacunadas y la mejora de la capacidad de diagnóstico, estamos muy cerca de perder otra temporada alta de verano en el importante mercado transatlántico", lamentó Walsh.