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El tren de alta velocidad en España podrá contar con nuevos actores a finales de 2020, una vez que la liberalización del sector se convierta en una realidad, pero las alianzas entre ellos serán clave si quieren competir con éxito con el operador estatal Renfe, según apuntan a EFE Dow Jones fuentes cercanas al proceso.

Para hacer frente a Renfe será importante que los interesados se asocien para combinar experiencia tanto a nivel internacional, como en la gestión de medios de tránsito de pasajeros a nivel nacional, señala Cándido Pérez, responsable de Transporte de la asesora KPMG.

"La necesidad de formación de consorcios probablemente se deba a que entre ellos suman las mejores capacidades para competir (...) unos cuentan con el conocimiento del mercado, otros con material móvil, otros con licencias de empresa ferroviaria y certificación de seguridad, otros con capacidad de financiación para las inversiones o con caja para sostener el lanzamiento del negocio" explica Óscar Gómez Barbero, asesor sénior de Ernst & Young.

El hecho de que no haya una empresa de alquiler de trenes de alta velocidad en Europa y la poca disposición de Renfe a arrendar a sus competidores haría inevitable acometer inversiones considerables, por lo que la financiación será un importante escollo, según varios expertos.

Los interesados tendrán hasta el 31 de octubre para presentar sus ofertas a Adif, que prevé seleccionar a los futuros competidores de Renfe antes del próximo 15 de diciembre, con lo que los ganadores tendrán un año para prepararse antes de que su trenes comiencen a circular en diciembre de 2020.

Adif espera que entren dos nuevos competidores en el mercado e incrementar el tráfico actual en un 60 %, según declaró su presidenta, Isabel Pardo de Vera, hace unas semanas.

El gestor ferroviario ha definido tres lotes que asignará a los solicitantes en los principales corredores de la red de alta velocidad, Madrid-Barcelona, Madrid-Levante y Madrid-Sur, según recoge el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Respecto a los modelos de negocio, Julio Gómez-Pomar, exsecretario de Estado de Infraestructuras, asegura que van a concurrir "estrategias muy agresivas en materia de precio", pero también opciones con altos niveles de calidad.

Todo ello "dinamizará de una manera brutal el modelo vacacional y el modelo de viajes de negocios", apunta Josep Francesc Valls, catedrático de la escuela de negocios ESADE.

La respuesta de Renfe a la entrada de nuevos competidores ha sido la de apostar por la internacionalización, la mejora de la eficiencia de sus servicios nacional y el avance en su proceso de digitalización, además de un nuevo servicio de bajo coste.

La presidenta de Adif resaltó hace unas semanas que hay un "gran número de candidatos que quieren participar" en el proceso liberalizador, entre ellos SNCF, que desveló a finales de marzo que mantenía conversaciones con varios posibles socios, entre ellos Acciona, aunque tampoco descartó presentarse sola.

SNCF podría afrontar una candidatura en solitario ante su menor necesidad de financiación, puesto que ya cuenta con trenes y la experiencia, según señalan dos de las fuentes consultadas. Otro actor que tampoco necesitaría unir sus fuerzas a las de terceros es la alemana Deutsche Bahn.

Un portavoz de Deutsche Bahn dijo que la compañía observa el proceso de liberalización en Europa y analiza posibles opciones, aunque está enfocada en el crecimiento del ferrocarril en Alemania.

Entre las compañías nacionales que estudian entrar en el AVE, la que más ha dejado claro su interés es Acciona, que anunció en marzo que negociaba con tres operadores europeos para formar un consorcio en el que pretende ser socio mayoritario.

Por su parte, Globalia, dueño de Air Europa o Halcón Viajes, está interesada en formar parte de una alianza y mantiene negociaciones con SNCF y otros socios, indica una fuente de la compañía.

La empresa de autobuses Alsa también mantiene contactos con distintos actores, de acuerdo con un portavoz del grupo. Lo mismo ocurre con Flixbus, que ya opera trenes en Alemania y quiere entrar en España, para lo que está en conversaciones con otras empresas de cara a una colaboración, dijo recientemente su director general en España, Pablo Pastega, al diario Expansión.

Alsa tiene licencia de operador ferroviario en España y su matriz, la británica National Express, ha estado involucrada en el sector ferroviario del Reino Unido a través de su filial c2c. Otro operador del Reino Unido, Virgin Trains, también estaría interesado en penetrar en el mercado español, según informó un portavoz.

También barajan la entrada en este sector compañías como ACS, que estudia sus opciones, de acuerdo con una fuente del grupo, mientras que un portavoz de Ferrovial aseguró que "en los últimos años se han mantenido contactos con diversos agentes", pero no hay ninguna decisión tomada.

Otros posibles candidatos podrían ser los fabricantes de trenes. Un portavoz de CAF, que tiene licencia ferroviaria, indicó que la compañía ve con buenos ojos adentrarse en este negocio, mientras que un representante de la francesa Alstom dijo que la empresa está contemplando formar parte de algún consorcio como socio tecnológico.

Por su parte, Talgo constituyó a finales de 2016 una filial, Motion Rail, para explotar actividades de transporte ferroviario, y ese objetivo no ha variado, confirmó una portavoz.

Por María Vega Paúl y Alberto Delclaux