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Las empresas españolas con presencia en China vuelven de forma progresiva a la normalidad después de que el Gobierno chino "relajase" las medidas tomadas durante la cuarentena, y firmas como Inditex o fábricas de empresas como Gestamp reanudan sus operaciones.

El pasado miércoles el país asiático levantó las restricciones de viaje que había impuesto en sus ciudades, excepto para la capital de la provincia china de Hubei, Wuhan, foco de la pandemia del coronavirus, que dejará de estar en cuarentena el próximo 8 de abril.

Inditex, que dispone de 577 establecimientos en China, ha anunciado la reapertura de "todas las tiendas" en el país asiático salvo 11 establecimientos, de los que no ha precisado localización.

El grupo textil anunció en su página web que, a fecha 17 de marzo, mantenía cerradas de forma temporal 3.785 tiendas de 39 mercados siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

No obstante, desde Inditex han señalado en un comunicado que "la venta online se desarrolla con normalidad en todos los mercados".

El fabricante de componentes para el automóvil Gestamp, que paralizó la producción de las 11 plantas que tiene en China, ha declarado a Efe que todas se encuentran abiertas y operativas, incluida la situada en Wuhan.

Esta apertura se ha producido de manera progresiva desde mediados de febrero hasta "hace pocos días", cuando se reabrió la de la capital de la provincia de Hubei, la última planta que permanecía cerrada.

Esta vuelta a la normalidad en sus fábricas chinas se está produciendo al mismo ritmo que el de sus clientes. "A medida que ellos retoman sus operaciones, nosotros retomamos las nuestras", han apuntado.

El fabricante de aerogeneradores Siemens Gamesa, que dispone de dos fábricas en China, ha explicado a Efe que, desde mediados de febrero, ambas plantas reanudaron gradualmente la producción, "siempre con protocolos rigurosos" que permitan mantener las actividades operativas "sin comprometer la salud" de sus empleados.

Además, sus empleados en China ya pueden ir a trabajar a sus oficinas, aunque "también pueden optar por seguir teletrabajando si así lo acuerdan con sus managers".

La cadena hotelera Meliá, que dispone de seis hoteles en China, ha reabierto ya cuatro y está a la espera de reabrir dos más, el Meliá Shanghai Hongqiao y el Meliá Shanghai Parkside, que permanecerá cerrado hasta la reapertura del Parque Disney de la ciudad, al que da servicio.

En relación con los trabajadores de la cadena hotelera en China, después de dos meses de teletrabajo, están volviendo progresivamente a la oficina "por turnos y con precauciones" (se les toma la temperatura y usan mascarilla).

El grupo Antolín, uno de los mayores fabricantes de componentes para vehículos del mundo, ha explicado que las 25 plantas que tiene en China han recuperado la normalidad, incluidas las dos que se sitúan en Wuhan.

La compañía de piscinas Fluidra, con oficina en Shanghái y fábricas propias en Ningbó, ha señalado que los equipos comerciales y las oficinas están volviendo a la normalidad "paulatinamente".

Aún hay equipos que siguen teletrabajando, pero las fábricas operan ya "de manera habitual".

"La situación comienza a normalizarse y se espera que todo vuelva a su cauce cuando los colegios abran de nuevo, previsiblemente entre mediados de abril y principios de mayo", han apuntado desde la compañía de piscinas.

Mango, una de las primeras en anunciar el cierre de su veintena de tiendas en China, ha señalado que ya están abiertas al público, "completamente operativas", y que las ventas "se están recuperando paulatinamente".

Durante las semanas de confinamiento en China, el servicio online se mantuvo activo, excepto en una semana en la que el almacén estuvo cerrado, han comentado.

Por su parte, la firma Adolfo Domínguez, con ocho tiendas en China, ha afirmado que todas vuelven a estar operativas.

La petrolera Cepsa, que dispone de una planta de producción de fenol en Shanghái, ha podido mantenerla "a plena capacidad durante toda la crisis" y no espera "problemas en el resto del año".

Las dos oficinas de representación del Banco Sabadell, con 6 empleados en Pekín y Shanghái, a los que había recomendado teletrabajar, ya han vuelto a la normalidad.

Asimismo, en el Banco Santander, que tiene alrededor de 250 empleados, principalmente en Pekín, Shanghái y Hong Kong, están volviendo de forma progresiva a la normalidad, aunque aún hay empleados que teletrabajan.

El banco insiste en que están "continuamente valorando la situación" y cumplen, "como mínimo", la política impuesta por el Gobierno chino.

Bankia ha confirmado que su oficina de Shanghái ha reabierto y el director trabaja con normalidad, así como los empleados, unos días desde la oficina y otros desde casa, "en función de las necesidades".

Repsol, presente en China con el negocio de química, no ha querido hacer declaraciones a Efe sobre la situación actual de la compañía en el país asiático.