Actualiza en el cuarto párrafo de la información enviada con referencia EC3141 al especificar que espera que las entregas se hagan a principios de noviembre.

Valencia, 16 oct (EFE).- La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, ha asegurado este miércoles que el importe correspondiente a la actualización de las entregas a cuenta llegará a las comunidades autónomas de forma fraccionada al 50 % en noviembre y diciembre.

Montero ha explicado que las entregas a cuenta tienen que llegar fraccionadas de forma obligatoria en los próximos dos meses, salvo que alguna Comunidad tenga algún problema que haga que tenga que llegar de una sola vez, ha especificado en un desayuno organizado por la Cadena Ser en Valencia en presencia del president de la Generalitat, Ximo Puig, y el conseller de Hacienda, Vicent Soler.

Por tanto, ha dicho, en noviembre no se producirá un incremento del plazo medio de pago a los proveedores.

La primera parte de las entregas a cuenta se hará lo antes posible, durante los primeros días de noviembre, según la ministra, que ha dicho que espera que si eso ocurre antes del 10 de noviembre, no sea tachado de "electoralista".

Montero ha afirmado que se ha trabajado para que se comprendiera el espíritu de la LOFCA, ya que supeditar las entregas a cuenta a las comunidades a los Presupuestos del Estado supone "una jerarquía vinculante" que no corresponde.

La ministra ha manifestado que quiere consenso en el nuevo modelo de financiación autonómica y que gran parte de las comunidades se sienta "cómoda" en la reforma que salga de un "diálogo franco" entre el Gobierno y las autonomías.

Montero ha dicho no saber cuánto tiempo se tardará en definir el nuevo modelo de financiación cuando se constituya el nuevo gobierno al tratarse de "un debate que no depende solo" del Ejecutivo central, pero que se abordará "en la mayor brevedad posible".

En ese debate, ha señalado, la población es el criterio sobre el que tiene que pivotar el reparto de fondos ya que el modelo actual ha puesto de manifiesto que no se justifica ni en la insularidad, la dispersión o el envejecimiento que haya una diferencia de 800 euros de financiación per cápita entre la comunidad mejor y peor pagada.

Puede haber otras variables como la población universitaria que ahora no se contempla, o la tasa de desempleo sobre el consumo de servicios sociales.

Ninguna comunidad puede perder con el nuevo modelo de financiación, por lo que "la tarta tiene que ser más grande" y la participación de las comunidades en el reparto del IRPF, el IVA e impuestos especiales tiene que ser "superior", ha manifestado.

La ministra ha considerado que el FLA es "un auxilio financiero con vocación de desaparecer" y conforme las autonomías vayan cumpliendo los objetivos de estabilidad presupuestaria, irán acudiendo a la emisión de deuda mediante la financiación privada.

Ha precisado que la adhesión al FLA conlleva una serie de elementos a los que las comunidades se tienen que suscribir, como el convenio con Farmaindustria o la digitalización de facturas en ventanilla única, con los que alguna comunidad podría no estar de acuerdo.

Eso, a su juicio, hay que desterrarlo y establecer unas relaciones de lealtad y de sinceridad y que en ningún caso se produzca una tendencia recentralizadora.

El compromiso del Gobierno es abordar en paralelo la reforma de la financiación local, aunque la autonómica está en una situación más complicada en estos momentos y hay que darle, ha dicho, "una respuesta en un plazo de tiempo breve".

Respecto al "dumping" fiscal del que se acusa a algunas comunidades como la madrileña, Montero ha apuntado a una armonización fiscal con el fin de que no se produzcan agravios entre comunidades, y se ha referido a introducir figuras medioambientales.

También ha aludido al plan presupuestario del Gobierno presentado a Bruselas al afirmar que el Gobierno ha sido muy prudente en sus previsiones macroeconómicas.