EFEFalmouth (R.Unido)

Las risas, abrazos y guiños que los líderes de los países más ricos del mundo se prodigaron hoy en una playa de Cornualles (suroeste de Inglaterra) con motivo de la cumbre del G7 no evitaron que la pesadilla del Brexit y sus secuelas se colasen una vez más en la fiesta.

Los líderes mundiales se reunían hoy por primera vez de manera presencial desde que estalló la pandemia. En su agenda, cargada de vacunas y retos existenciales como el cambio climático, las secuelas de la decisión británica de salir de la Unión Europea (UE) todavía conservan un carácter prominente.