EFEParís

El grupo Renault anunció este viernes que el pasado año vendió 3.884.295 vehículos, un incremento del 3,2 % respecto a 2017 gracias a la incorporación de las marchas chinas Jinbei y Huasong, que representaron 165.603 unidades.

Si se excluye ese dato, sus matriculaciones disminuyeron un 1,2 % con un claro bajón del 5,2 % de su marca Renault, con 2.532.567 automóviles, y más todavía de la surcoreana Samsung Motors (-14,9 % a 84.954), que no pudo ser compensado por las subidas de Dacia y Lada.

Dacia progresó un 7 % hasta 700.798 coches sobre todo por su tirón en Europa (10,3 % con 511.622, un nuevo récord) mientras que Lada dio un salto del 18,7 % con 398.282, sobre todo por su mercado doméstico, Rusia, donde colocó 360.204 unidades.

A todo eso hay que sumar los 2.091 de la marca deportiva Alpine, que en 2017 había tenido una cifra testimonial de 7 coches.

Por áreas geográficas, el grupo Renault se mantuvo prácticamente estable en Europa (+0,5 % con 1.920.742 coches), con incrementos muy moderados en su mercado doméstico francés, (del 2,4 % a 689.788), pero también en Alemania (+3,3 % con 235.609) y en España (+2 % con 189.480) y algunas caídas también controladas, como en Italia (-3,5 % con 208.580).

El resto del mundo elevó su peso relativo al 50,6 % (había supuesto un 49,2 % en 2017), lo que se debió en particular a la escalada de China, que se convirtió en su cuarto mercado con 216.699 coches por Jinbei y Huasong (+200 %).

Eso pese a que los volúmenes del consorcio Dongfeng-Renault en el gigante asiático retrocedieron un 26,9 %, "en espera de los nuevos modelos que se lanzarán en 2019".

Igualmente tuvieron un comportamiento muy positivo Rusia (+10,9 % con 497.266) y Brasil (+28,5 % con 214.822), donde consiguió una cuota de mercado del 8,7 %, un punto más que el ejercicio precedente.

La otra cara de la moneda la puso sobre todo Irán, donde Renault tuvo que dejar de matricular vehículos en agosto para evitar posibles sanciones por el embargo estadounidense a ese país. Eso se tradujo en 101.347 ventas, frente a las 162.000 de 2017.

Otros pinchazos significativos fueron los de Turquía (-35,2 % con 115.842 automóviles), país afectado de lleno por la crisis, e India (-26,8 % con 82.386) pese a que este prometedor mercado emergente avanzó globalmente un 8,4 %. Renault atribuyó ese paradójico resultado a las carencias de su gama en India, lo que se debería empezar a remediar con el lanzamiento de un nuevo vehículo en el segundo semestre de 2019.

En Argentina, en un contexto de crisis económica, el fabricante francés consiguió limitar la baja al 0,8 % con 114.348 automóviles, de forma que se mantuvo como su noveno mercado en importancia.

En el conjunto de América, las matriculaciones aumentaron un 12,3 % con 437.248.

Los vehículos eléctricos siguieron representando una parte mínima de los comercializados por Renault (algo más de 49.600 en 2018) pero con un ritmo de progresión prometedor (36,6 %), en particular en la segunda mitad del ejercicio (62,1 %). Fue líder en Europa en este nicho con una cuota de mercado del 22,2 %, lo que se explica por el Zoe (39.458, +26,1 %) y por la furgoneta Kangoo ZE (8.747, +105,1 %).

Por lo que respecta a las perspectivas, Renault augura que el mercado mundial se mantendrá estable en 2019, y esa misma tendencia se dará en Europa, mientras que Rusia debería progresar "al menos un 3 %" y Brasil un 10 %.

A partir de esas previsiones, espera incrementar ligeramente sus matriculaciones este año, con una aceleración de las ventas en el segundo semestre gracias a la puesta a la venta de nuevos modelos fuera del Viejo Continente y al lanzamiento del una nueve versión del Clio destinada al mercado europeo.