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El consorcio que acordó junto con Bain Capital comprar a Rolls-Royce ITP Aero aspira a captar en el primer trimestre de 2022 más de 250 millones de euros de capital público y privado español para cubrir el 30 % del accionariado del fabricante de motores aéreos antes del cierre de la operación.

Con este capital, se alcanzaría el 15 % adicional necesario para copar el 30 % de participación del consorcio en ITP Aero, en una coinversión con el fondo estadounidense Bain Capital, que adquiriría el 70 % restante, según han informado a EFE fuentes próximas a la negociación.

De momento, JB Capital, con un 10 %, y Sapa, con un 5 %, cubrirían una participación del 15 % del capital en ITP, y la idea sería abrir el consorcio a socios industriales españoles y/o a capital público hasta sumar otro 15 %, en una operación que se podría cerrar en el primer trimestre del año.

La británica Rolls-Royce acordó vender el 100 % de ITP Aero por 1.700 millones de euros a Bain Capital, que acudiría a la operación con un consorcio integrado de momento por Sapa Placencia y JB Capital, tras un pacto que pasaría por, entre otras condiciones, el mantenimiento del empleo y la sede social y financiera en Euskadi.

Este trato se cerró el pasado 27 de septiembre justo cuando expiraba el plazo que se habían dado con el Gobierno central y autonómico vasco para cerrar un acuerdo de compraventa.

Por esas fechas, el consorcio español que participaría en la operación no estaba cerrado y el compromiso que adquirió Bain entonces fue que este ente pudiera alcanzar hasta un 30 % de participación en ITP Aero.

A LA ESPERA DEL EXPEDIENTE

Esta operación debe contar con el visto bueno de, entre otros, la Junta de Inversiones Exteriores (JINVEX) del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Fuentes conocedoras del proceso han afirmado a EFE que por el momento el expediente no está presentado.

La operación deberá ser autorizada por el Consejo de Ministros del Gobierno al tratarse de una empresa estratégica. No ha trascendido la fecha en la que se deliberará el asunto.

ITP Aero es el socio español elegido en proyectos como el avión de combate Eurofighter y el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS).

Aunque las negociaciones de Bain inicialmente se centraron en cerrar el consorcio con Sener -una compañía vasca que ya fue propietaria de ITP en el pasado junto con Rolls-Royce- finalmente no fructificó un acuerdo, que sí se cerró a última hora con Sapa.

La idea ahora es cerrar el consorcio con una mayor participación de Sapa y/o con inversión de terceros, bien socios industriales o financieros españoles o capital público.

El Gobierno vasco anunció en septiembre que estaban negociando su entrada en el consorcio, en un porcentaje que aún no está cerrado, y fuentes de la negociación no descartan que entre la propia Sepi, Gestamp o incluso la Sener.

De momento, Gobierno vasco está trabajando con Bain para que los compromisos se formalicen y que se pueda materializar la operación prevista, según han informado a EFE fuentes del Ejecutivo autonómico.

Otra de las empresas de las que se había hablado que podría entrar en el consorcio era Sidenor, que el pasado 26 de septiembre afirmó que no había llegado a un acuerdo para entrar en la operación y que exigía capacidad de decisión en las cuestiones industriales, el mantenimiento del centro de decisión en Euskadi y derecho de veto a hipotéticas operaciones de ajuste de plantilla en Euskadi.

Fuentes de la compañía han dicho a EFE que a día de hoy no hay novedad y que las cosas están como entonces.

PRESIDENCIA NO EJECUTIVA

No ha trascendido quién presidirá el consejo de administración de ITP -actualmente encabezado por el exministro Josep Piqué-, aunque se da por hecho que será español. En cualquier caso el presidente será no ejecutivo y Bain será el encargado de nombrarle, al igual que lo hará con el consejero delegado, según fuentes de Bain.

ITP tiene su sede en Zamudio, cerca de Bilbao, y cuenta con más de 4.000 empleados que operan en 16 instalaciones (incluidas 8 de fabricación) en España, Reino Unido, México, Malta, India y Estados Unidos.

Además de lograr la entrada de nuevos inversores, otros trámites pendientes para el cierre de la compra son la autorización de la operación en varios países.

El Gobierno español fue informado del acuerdo con la empresa vasca Sapa, estrechamente vinculada al sector de la defensa, así como con JB Capital, y de las avanzadas conversaciones para incorporar al Gobierno vasco a la operación, según confirmó el fondo estadounidense cuando se cerró el acuerdo con Rolls-Royce.

Bain Capital, una firma de inversión privada con cerca de 140.000 millones de dólares en activos bajo gestión, se comprometió entonces a continuar los esfuerzos para completar el consorcio español entre la firma y el cierre legal de la operación. Hasta el 30 de junio de 2022 tendrán espacio para ello, según el fondo.

Belén Molleda