EFECOMMadrid

Los inversores estarán atentos esta semana a la inflación de febrero en la zona del euro y a la evolución del desempleo en el mismo mes en EE.UU., sin olvidar la marcha de los procesos de vacunación contra el coronavirus.

Singular Bank destaca que el foco de atención de los inversores se situará en la evolución de la inflación de la eurozona en febrero. Este indicador se conocerá en un momento en el que el repunte de las expectativas de inflación de los inversores ha disparado las rentabilidades de la deuda soberana a largo plazo.

El dato preliminar se publicará el martes y el consenso de analistas prevé que se sitúe en un 1 % interanual, una décima más que en enero.

El viernes, se publicará el informe de empleo de Estados Unidos de febrero y el consenso de analistas prevé que la tasa de desempleo se mantendrá prácticamente estable en un 6,3 % de la población activa, según Singular Bank.

Otro punto de atención estará el miércoles en los índices finales de gestores de compras (PMI, por sus siglas en inglés) de febrero, tanto el compuesto como el de componentes (servicios y manufacturero), en la eurozona, Alemania, Francia, el Reino Unido y Estados Unidos, apunta Renta4.

Esta semana destaca también, según Renta4, la reunión del jueves de la OPEP+, que se produce en un momento de disensiones entre Arabia Saudí y Rusia, aunque la primera se muestra cauta respecto al retorno a una mayor oferta al mercado.

Además de estos datos principales, el jueves se conocerán también en la zona monetaria europea la tasa de desempleo y el índice de ventas minoristas de enero.

Para Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de ATL Capital, los inversores seguirán pendientes de la evolución de las vacunas, con la perspectiva de tener el 70 % de la población europea inmunizada para final de verano.

En cuanto a los datos económicos, los inversores estarán atentos, según Felpeto, a los datos de inflación, a los PMI y, una vez terminado el periodo de resultados empresariales, a la evolución en Bolsa del sector financiero, que dependerá de la rentabilidad de los bonos públicos.