EFEBruselas

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) retomaron este viernes su cumbre para debatir cómo reforzar su base económica para aguantarle el pulso a potencias como China o Estados Unidos, después de haber acordado en la primera jornada aplazar el "brexit".

"Tomamos anoche una buena decisión que permitirá, espero, claridad la semana próxima del Parlamento británico", dijo a su llegada a la reunión el primer ministro belga, Charles Michel.

En la noche del jueves, los líderes decidieron un retraso en la fecha del "brexit" que contempla dos escenarios en función de si la Cámara de los Comunes aprueba o no la semana próxima el acuerdo de salida pactado entre Londres y Bruselas, que los parlamentarios británicos ya han rechazado dos veces.

Si el Parlamento de Westminster ratifica la semana próxima el pacto de retirada, el "brexit" (salida británica de la UE) se retrasará hasta el 22 de mayo para que el Reino Unido tenga tiempo de aprobar toda la legislación asociada a su salida ordenada del club comunitario.

En el caso de que la Cámara de los Comunes no apruebe el acuerdo la semana que viene, el "brexit" se pospondrá hasta el 12 de abril, y el Reino Unido tendrá hasta ese día para comunicar a Bruselas cómo desea proceder.

"Hace falta avanzar, que nuestras empresas y ciudadanos puedan comprender cuál es la elección del Parlamento británico, esperamos que sea una elección racional, para mantener un vínculo cercano en el plano económico y de seguridad con la UE", dijo Michel, quien añadió que ahora los británicos deben decir "claramente a los europeos lo que quieren para el futuro".

Por su parte, el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, dijo a su llegada que su colega británica, Theresa May, ha dado muestras de tener "voluntad de trabajar" para lograr el respaldo del Parlamento británico al acuerdo entre Londres y Bruselas.

Para el mandatario luxemburgués, aplazar la prórroga del "brexit" no significa "prolongar el sufrimiento" sino que demuestra la determinación de querer llegar a un acuerdo.

En esta segunda jornada de cumbre, los líderes analizarán la situación de la economía europea, que sufre una desaceleración más marcada de lo previsto, y abordarán los retos que afronta con la vista puesta en el gigante asiático.

En la UE ha crecido la preocupación sobre el perjuicio para la competencia que pueden suponer las cada vez mayores inversiones y adquisiciones estatales chinas en Europa y se ha pasado de considerar a China solo un socio a tratarlo de "competidor estratégico", sin interés en dar un trato recíproco a los europeos.

También escucharán del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, una evaluación sobre la situación económica, celebrarán el 25 aniversario del Espacio Económico Europeo y discutirán acerca de cambio climático y desinformación.