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Los precios industriales aumentaron en abril un 45 % con respecto al mismo mes de 2021, un alza que supone una desaceleración de dos puntos con respecto al dato de marzo (47 %), que fue el más elevado de la serie histórica.

El índice de precios industriales (IPRI) publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística revela que el factor que más contribuyó a contener los precios en abril fue la energía, ya que a pesar de registrar un fuerte encarecimiento, del 119 %, este fue 17,5 puntos inferior al de marzo.

Esto se debió a la bajada de los precios de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica, que aumentaron en abril de 2021.

Una vez descontado el efecto del componente energético, los precios industriales subieron un 15,6 % en abril, dos puntos más que en marzo y la tasa más alta de 1980.

En abril presionaron al alza los precios de los bienes intermedios -aumentaron un 25,6 %, casi tres puntos más- por el encarecimiento de la fabricación de productos para la alimentación animal y productos de hierro.

También contribuyeron a impulsar el IPRI los precios de los bienes de consumo no duradero -subieron un 10,2 %, más de un punto y medio por encima del dato de marzo- por el encarecimiento del procesado y conservación de carne.

Los bienes de consumo duradero se encarecieron un 7,1 %, y los de equipo, un 5,6 %.

Por ramas de actividad, en abril se elevaron especialmente los precios en suministro de energía eléctrica y gas (128,3 %), coquería y refino de petróleo (101 %), metalurgia (45,9 %) e industria química (30,3 %).

Por comunidades autónomas, los precios industriales subieron en todas las regiones -sobre todo en Asturias (90,9 %), Baleares (83,5 %) y Canarias (80,3 %)-, aunque en trece de ellas se desaceleraron con respecto a marzo.

En términos mensuales los precios industriales aumentaron un 1,6 % en abril con respecto a marzo, principalmente por el efecto de los bienes intermedios, que subieron un 4,1 %, y los bienes de consumo no duradero, que lo hicieron en un 2,3 %, ya que la energía se abarató un 0,6 %.

El profesor de EAE Business School Juan Carlos Higueras advierte de que los precios industriales "están acelerando su incremento independiente de la evolución de la energía" y que esto se acabará trasladando a los precios finales que pagan los consumidores.

En su opinión, esto indica "que la inflación ha venido para quedarse, que es una inflación estructural", lo que afectará al poder adquisitivo a los ciudadanos.