EFEParís

El presidente francés, Emmanuel Macron, visitó este sábado el Salón de la Agricultura de París, considerada la mayor feria del sector en Europa, y trató de calmar a los campesinos galos frente a posibles recortes de la PAC, el impacto del Brexit o la firma de acuerdos comerciales internacionales.

Durante varias horas, el presidente recorrió los pasillos de la feria, habló con agricultores, ganaderos y productores y, cara a cara, les dio un mensaje de calma frente sus inquietudes.

A menos de un mes de las municipales, el presidente reconoció los problemas que atraviesa un sector que en Francia emplea a casi 450.000 personas de forma directa, menos de la mitad de los que había hace 30 años.

La principal preocupación de los agricultores es el futuro de la Política Agrícola Común (PAC), el mayor escollo que impidió en la víspera lograr un acuerdo presupuestario en la cumbre de Bruselas.

Macron se ha erigido como uno de los principales defensores de limitar los recortes en la PAC, que la Comisión quiere llevar hasta el 14 %, una postura inasumible para Francia.

"La PAC no puede ser la variable de ajuste del presupuesto", aseguró el presidente, que pretende mantener buena parte de los 9.000 millones de euros que su país recibe de esa política en el presupuesto para el periodo 2021-2027.

En buena medida, la reducción del dinero consagrado a la agricultura, que absorbe el 40 % del total, viene dictada por la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), asunto que también genera preocupación a los pescadores franceses cuyas redes efectúan el 20 % de sus capturas en aguas británicas.

Macron escuchó también los temores del sector vitivinícola, afectado por los aranceles impuestos por Estados Unidos en represalia a las subvenciones estatales al fabricante aeronáutico Airbus.

También se quejaron los campesinos que reclamaron ayudas para afrontar la prohibición del uso de ciertos pesticidas, como el glyfosato, decretada por el Gobierno francés a partir del año próximo o las de los que consideran que el campo francés puede verse afectado por la firma de los tratados comerciales con Canadá o Mercosur.

El presidente, que también fue abordado por algunos representantes de los "chalecos amarillos", movimiento muy disminuido pero a quienes se comprometió a recibir en las próximas semanas, esgrimió a su favor una carta: la revalorización de las pensiones agrarias.

En efecto, la reforma del sistema que están debatiendo los diputados y que ha provocado una enorme oposición entre los sindicatos obreros, beneficia al campo, ya que introduce una pensión mínima de 1.000 euros, superior a la media que cobra en la actualidad un campesino, de 760 euros en el caso de los hombres y de 580 entre las mujeres.