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La ministra de Industria, Reyes Maroto, ha defendido este domingo el carácter estratégico tanto de la planta de aluminio primario que Alcoa tiene en San Cibrao (Lugo) como de sus empleos y ha asegurado que el Gobierno trabaja "en todas las alternativas", incluida la intervención, para mantener la actividad y los puestos de trabajo.

Tras las conversaciones frustradas para vender la planta al grupo Liberty, la multinacional americana reactivó recientemente el expediente de regulación de empleo (ERE) para 524 trabajadores, aunque el impacto sobre el empleo podría ser mucho mayor por los empleos indirectos y de auxiliares que se verían afectados.

El miércoles 28 de octubre se pronunciará el Tribunal Superior de Justicia de Galicia sobre las medidas cautelares al ERE solicitadas por el comité de empresa, Xunta y Gobierno central, entre ellas que impida a la empresa paralizar las cubas.

"Alcoa ha actuado de mala fe durante todo el proceso y los trabajadores se han dado cuenta de que el malo era Alcoa y no el Gobierno, y ese ha sido el punto de inflexión para trabajar todos unidos, también la Xunta, y esa lucha tiene que tener un final feliz", ha defendido la ministra en una entrevista en la Cadena Ser.

"Ahora estamos todos muy pendientes de lo que decida el TSXG el próximo 28 de octubre sobre las medidas cautelares y creo que esa fecha va a ser una fecha de reivindicación, de unión de todos, para que consigamos esa reivindicación por la que venimos luchando, que es mantener las capacidades productivas y los puestos de trabajo", ha continuado.

Además, Maroto ha vuelto a advertir a Alcoa de que tendrá que devolver las ayudas públicas que ha cobrado si no acepta la venta de la planta.

"Hablamos de 50 millones de euros, pero la Xunta está trabajando en un requerimiento que va a ser muy importante desde el punto de vista ambiental, y la mala fe que ha demostrado (Alcoa) en estas negociaciones nos llevan a exigirle la devolución de unas ayudas que son de todos los gallegos y todos los españoles", ha incidido.

En opinión, la multinacional americana "se equivocó al no aceptar una compra triangular", con la SEPI y Liberty, ya que "ellos (Alcoa) también ganan si esa planta se mantiene".