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Marruecos prevé que los ingresos por turismo bajarán un 70 % este año, y el mismo porcentaje de bajada afectará las inversiones extranjeras directas (IED) debido al impacto del coronavirus sobre el país magrebí, que tiene las fronteras cerradas al tráfico de personas hace cuatro meses.

Según anunció hoy el ministro de Economía y Finanzas, Mohamed Benchaaboune, en su comparecencia ante las dos Cámaras del Parlamento para presentar los Presupuestos rectificados, la ralentización de la actividad económica también afectará a las remesas de los emigrantes marroquíes, que bajarán un 20 %.

Lo cual contribuyó a una regresión de las reservas en divisas, indicó el ministro, quien matizó que su país consiguió garantizar 4.500 millones de dólares (gracias a la línea crediticia del Fondo Monetario Internacional y otras financiaciones del Banco Mundial y de otros organismos internacionales) que le permiten cubrir 6 meses de importación de bienes y servicios.

Según el documento de presentación del proyecto de Ley de Finanzas Rectificativa (Presupuestos), el turismo es uno de los sectores más afectados por la actual crisis sanitaria: un 95% de los establecimientos hoteleros estaban cerrados a finales de mayo, y la reapertura solo se ha producido tímidamente para el turismo interno.

Por otra parte, el Gobierno marroquí destinó una ayuda directa a más de 5,5 millones de familias, la mayoría de ellos en el sector informal, y a cerca de 45.000 pymes en los pasados tres meses, explicó hoy Benchaaboune en el Parlamento.

Estas ayudas fueron repartidas por el Fondo Especial contra el Coronavirus -creado el pasado marzo por el rey Mohamed VI para responder a la crisis sanitaria- que ha movilizado más de 33.000 millones de dirhams ( 3.025 millones de euros), de los que 25.000 millones de dirhams (2.292 millones de euros) de fondos movilizados hasta ahora.

El actual proyecto de Presupuestos rectificados, aprobados por el Gobierno y pendientes de votación en el Parlamento, prevé una recesión del 5 % en lugar de un crecimiento del 3,7 % previstos inicialmente en los anteriores Presupuestos, y un déficit público de 7,5 %, en lugar del 3,5 % previstos inicialmente.