EFEToledo

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha subrayado que la economía social es clave para la reconstrucción de Europa en esta crisis provocada por la pandemia de coronavirus, gracias al papel que tendrá en convertir la inversión pública en desarrollo.

Díaz, junto con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, ha inaugurado este viernes la Reunión de alto nivel sobre la economía social y solidaria en la Unión Europea, en la que participan representantes de los países europeos, y que se celebra en Toledo al ser la capital europea de la economía social en 2020.

La ministra ha señalado que estos meses de crisis derivada de la pandemia de coronavirus también han dado la oportunidad de aprender y concentrarse en lo verdaderamente importante, y, en ese sentido, ha destacado que la economía social es clave para la reconstrucción de España y Europa porque sitúa a las personas en el centro de la acción política.

La UE, ha continuado, está haciendo un esfuerzo "sin precedentes asegurando que el sector público juegue un papel diferente en esta crisis, y la economía social ha de ser un factor clave para convertir esa inversión en desarrollo".

Se trata, ha explicado Díaz, de un modelo de economía sostenible, que ejerce de "dique de contención contra la desigualdad", de hecho, ha indicado que la economía social genera 14,5 millones de empleos en la UE y es garantía de trabajo de calidad, con derechos y estable, que no deja espacio a la precariedad.

Más de dos millones de empresas que representan el 8 % del PIB de la Unión Europea, y el 10 % en España, "así lo atestiguan", ha dicho la ministra, quien ha incidido en que donde está la economía social se frena la especulación, la deslocalización y el abandono del territorio.

"Queremos que este potencial de cohesión y solidaridad tenga un papel determinante en la reconstrucción europea", y para ello, hoy es un día para tejer alianzas y compartir ideas, ha manifestado.

También, ha agregado Díaz, se da un paso adelante para acelerar la Agenda 2030 y el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible, puesto que la economía social es un valor seguro ante la crisis que combina adaptabilidad, capacidad de resistencia e inteligencia colectiva.

Asimismo, es un agente impulsor de la transición verde, digital y los cuidados.

"Situar a las personas y el trabajo decente en el centro de la recuperación significa también apostar por la economía social", ha dicho la ministra, quien ha añadido que para ello es importante la colaboración pública, privada y social.

García-Page ha destacado el papel de Europa en el estado del bienestar, el "capitalismo con alma y con intención de repartir", y ha indicado que este equilibrio saldrá fortalecido de esta crisis.

Recuperar el optimismo y la vanguardia, ha dicho García-Page, significa no renegar del concepto de generar riqueza, pero que esta tenga una concepción solidaria.

Tolón ha comentado que la economía social va ligada a la justicia social y, por tanto, apostar por la economía social hace a Europa más fuerte y solidaria, con respeto a la diversidad, la innovación, la igualdad y la participación activa de los ciudadanos.