EFELugo

Un multitudinaria manifestación recorrió hoy la localidad lucense de Xove para reclamar la continuidad de la producción en la fábrica de aluminio primario de Alcoa San Cibrao y el mantenimiento de los puestos de trabajo, mediante la venta del complejo industrial a la británica Liberty House, del grupo GFG Alliance.

La convocatoria del comité de empresa, a pocas horas de que finalice el plazo de seis semanas que se dieron ambas multinacionales para negociar la venta de la fábrica, fue secundada por miles de personas, entre trabajadores de la planta, de las empresas auxiliares, familiares, comerciantes, vecinos de la comarca de A Mariña y representantes de los diferentes partidos políticos.

La manifestación partía de la estación de tren, del punto de donde sale el aluminio primario fabricado en San Cibrao para la planta de Amorebieta, y se desplazó hacia la Praza do Concello de Xove, donde estaban los miembros del comité de empresa que desde ayer protagonizaron en esa Casa Consistorial y en la de Viveiro un encierro de 24 horas para instar a las administraciones a implicarse en la búsqueda de una solución.

Los miembros del comité que participaron en el encierro fueron recibidos con aplausos y con el sonido de los cascos de trabajo de los operarios de Alcoa chocando contra el suelo.

Un camión con coronas de flores -con bandas en las que se podía leer el nombre de los municipios de la comarca- y una comitiva fúnebre abrió la manifestación.

Durante su recorrido por el casco urbano de Xove, los manifestantes volvieron a corear consignas conocidas después de meses de lucha por la continuidad de la fábrica, como “Álvaro Dorado, primero tú al paro”, “Enerxía, solución”, “Madrid, escoita, A Mariña está en loita” o “A solución, unha intervención”.

Al llegar a la Praza do Concello de Xove, las coronas que transportaba el camión, fueron depositadas frente a la Casa Consistorial.

El secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, que hoy participó en la manifestación convocada por el comité, se mostró partidario de que el Estado, en caso de que Alcoa se cierre a la entrada de un nuevo inversor, “contemple todas las vías de intervención legalmente posibles dentro del marco europeo para que la planta no cierre”.

Recordó que existe un “inversor” y que hay “un proyecto serio” que podría garantizar la viabilidad de la fábrica, por lo que “Alcoa no puede bloquearlo” y provocar el cierre de la planta mariñana que es, a su juicio, una “empresa estratégica por la producción de aluminio”.

“Estamos en unas horas decisivas, tenemos que hacer un esfuerzo entre todos. Hay que conseguir que ese acuerdo de venta se haga real”, dijo Caballero, quien recordó que “el Gobierno de España ha buscado un inversor” y “está plenamente comprometido en la búsqueda de una solución”.

Desde su punto de vista, una empresa “como Alcoa”, que recibió “cientos de millones en ayudas” de “dinero público”, está “actuando de una forma “irresponsable”, por lo que hay que “plantear la batalla de forma conjunta”, con “la colaboración de la Xunta para una solución viable”.

“El Estado español tiene que ganar esta batalla frente a una multinacional que se llenó de dinero público y ahora está actuando de forma irresponsable”.

Por ello, insistió en pedirle al Gobierno de España que contemple “las vías de intervención legalmente posibles” para “evitar el ERE al que Alcoa nos quiere conducir”, además de exigirles a “Feijóo y al PP de Pablo Casado que se pongan al lado” del ejecutivo para buscar esa solución.

En la manifestación de Xove también participó una amplia representación de otros partidos políticos, como el Partido Popular, con su presidenta provincial y diputada autonómica, Elena Candia, a la cabeza, acompañada por otros diputados, alcaldes y portavoces populares.

Candia destacó que “en estos momentos cruciales para el futuro de esta industria, y al mismo tiempo de la propia comarca”, la “fuerza de la unión es fundamental para hacer rectificar a Alcoa y propiciar la venta”.

En la misma línea, dijo que “no existe justificación que impida acercar posturas entre Alcoa y Liberty House”, porque ahora, “después de que A Mariña demostrase una implicación total con Alcoa, es el momento de que la empresa demuestre la implicación con esta comarca.”.

En cuanto a lo que puede suceder a partir de mañana -día 28 de septiembre-, una vez vencido ese período de consultas que ambas multinacionales se dieron para negociar la venta de la fábrica de San Cibrao, fuentes de Alcoa se remiten a lo que refleja el acuerdo alcanzado por la empresa con los representantes de los trabajadores y el beneplácito de las instituciones.

Por lo tanto, si nada cambia en las próximas horas, la comisión negociadora que representa a los trabajadores y la dirección de Alcoa se reunirán mañana -día 28 de septiembre- en el Pazo de Cea, en el municipio de Nigrán (Pontevedra), a partir de las 12:00 horas.

En esa reunión, precisan fuentes de la propia compañía, habrá “un único punto en el orden del día”, que será la negociación de las condiciones para aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) o bien, en caso de que no hubiese acuerdo entre las partes, para la aplicación de un ERE -un despido colectivo- que podría afectar a unos 534 trabajadores de la fábrica de aluminio primario, así como a los empleados de las compañías auxiliares.

Eso sí, el comité de empresa, que le sigue reclamando al Gobierno de España que, llegado el caso, intervenga la fábrica mariñana para evitar su cierre, ha dejado muy claro a lo largo de las últimas semanas que la propuesta de Alcoa para realizar una “hibernación ordenada de las cubas de electrolisis” es una “línea roja” que no está dispuesto a traspasar.

Los representantes de los trabajadores recuerdan que las cubas de electrolisis son el verdadero “corazón de la fábrica”, de modo que su parada supondría la “muerte” del complejo industrial.

Es más, el comité insiste en cualquier acuerdo debe cimentarse sobre la premisa “de mantener el 100 % de la producción” y, consecuentemente, de los puestos de trabajo.