Madrid, 5 ago (EFE)-. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, rechaza el despotismo ilustrado en las relaciones con el sector en cuanto a la reforma de la PAC y apuesta por el diálogo sobre una idea de la que los agricultores y los ganaderos tienen que ser actores y protagonistas.

Recurriendo a este símil histórico sobre la forma de gobierno en la Europa de la segunda mitad del siglo XVIII, inspirada en la Ilustración, Planas resalta, en una entrevista en exclusiva con Efe, la importancia de la labor pedagógica sobre la nueva PAC y las normas estatales más importantes, en las relaciones con un sector que ha demostrado con creces su importancia vital para la sociedad.

Esa necesaria labor didáctica se justifica aún más cuando, si bien en la discusión de los fondos la clave es el brexit, en la aplicación práctica lo son los "ecoesquemas", en opinión de un ministro firmemente convencido de que "estamos al inicio de un gran cambio cuya dimensión es aún difícil vislumbrar".

A su vez, Planas establece un paralelismo entre la renovación sectorial que se afrontó en los años ochenta, por la incorporación a las comunidades europeas, con la que ahora se requiere de los agricultores de cara a una transformación, en la que la sostenibilidad es el gran objetivo para 2030-2050.

Considera que, además de vivir tiempos de nuevos acuerdos y normas, estamos en un momento de reorientación de las prioridades de la Unión Europea (UE), enfocadas a la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático, e insiste en "la obligación de explicar las cosas de forma sencilla" sobre un "gran cambio" verde, una nueva mentalidad que conduce a una transformación de la que agricultores y ganaderos tienen que ser "actores y protagonistas".

Para el ministro, en la primera mitad de 2020 se ha logrado para España una Política Agrícola Común (PAC) que permite apoyar a un sector esencial tanto en su repuesta productiva como laboral, de cara a una década que "se inicia muy interesante y con muchos retos" y es por este motivo por el que ahora corresponde divulgarla.

La guía de buenas prácticas presentada a las comunidades autónomas para afrontar los brotes en explotaciones agrícolas y encarar con seguridad las próximas campañas, especialmente la vendimia y la aceituna, es otro de los temas tratados en la entrevista a Luis Planas, quien considera que son fundamentales las cuestiones referidas a la gestión de las cuadrillas y sus alojamientos.

Asegura que en los alojamientos tienen un papel "básico" los ayuntamientos" y defiende tajantemente que, en el ámbito patronal, "cada empresa debe disponer de un plan de prevención de riesgos laborales", porque no sólo "con la salud no se juega", sino por una cuestión de "dignidad humana".

Respecto a la fiscalidad en productos alimentarios, mencionada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su mensaje tras el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones, el ministro la circunscribe a la reorientación de las políticas comunitarias hacia lo saludable, aunque remarca que "se trata de un enunciado general" y se está sólo "al inicio de la reflexión".

Recalca su defensa del nuevo presupuesto logrado para la PAC en su programación hasta 2027, e insiste en que es un éxito, teniendo en cuenta las primeras propuestas comunitarias, la salida del Reino Unido de la UE (brexit) y la pandemia.

Unas ayudas que a su juicio son imprescindibles para un sector que, como ha demostrado con la covid-19, es "esencial" pero no tiene grandes márgenes comerciales y es vulnerable a la climatología y las irregularidades de las campañas.

Por ello, avanza en la entrevista que comparecerá en el Congreso a final del verano para exponer lo conseguido en la Cumbre Europea, tras haberse reunido con cooperativas y organizaciones agrarias.

En el horizonte están, según el ministro, la reforma de los reglamentos de la UE, la aprobación del Consejo y el Parlamento sobre el presupuesto y el propio trabajo en España para establecer el Plan Estratégico nacional con las comunidades autónomas.

El ministro, que no pierde de vista en su discurso la necesidad de la rentabilidad, reconoce "el momento muy complicado" del comercio internacional para España -por su potencia exportadora agroalimentaria-, con el brexit y los aranceles estadounidenses, caso este último marcado por el proceso electoral en Estados Unidos.

E incide en la importancia de la ley sobre el equilibro de la cadena y su adaptación a la norma comunitaria -"que se enviará a las Cortes en el curso del otoño"-, en la que se reforzará "la filosofía del decreto ley" contra los desequilibrios que se producen, fundamentalmente, en perjuicio del sector primario.

"No sólo hay un esfuerzo de vigilancia y de seguimiento, sino también de pedagogía sobre lo que se tiene que hacer", destaca en relación a ese cambio de filosofía entre todos los elementos de la cadena agroalimentaria, en la que el precio que se paga en origen no puede estar por debajo de los costes de producción.

En el ámbito agroalimentario, "la situación actual, entre otras muchas cuestiones, nos ha permitido de alguna forma reconciliarnos con nosotros mismos, especialmente con el sector productor", que encara un futuro para el que Planas augura grandes desafíos.