EFEBarcelona

El vicepresidente del Govern y conseller de Políticas Digitales y Territorio, Jordi Puigneró, asegura que ve "cercano" un acuerdo con Aena para ampliar el Aeropuerto de Barcelona tras las mesas técnicas celebradas en julio y defiende que este es "un proyecto necesario e importante para el país".

En una entrevista con EFE, Puigneró señala: "Creo que estamos próximos a poder llegar a un acuerdo. Todavía no podemos decir que lo tenemos, pero nosotros estamos trabajando con una actitud positiva y constructiva".

Este mes de julio se han llevado a cabo diversas reuniones técnicas con el objetivo de tomar una decisión sobre la ampliación propuesta por Aena antes del 30 de septiembre, fecha límite en la que el Consejo de Ministros debe aprobar el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el próximo lustro.

En estas reuniones, Aena ha detallado su propuesta, que pasa por una inversión de 1.700 millones de euros con la que construir una terminal satélite y alargar en 500 metros la tercera pista de la infraestructura, que de esta forma invadiría La Ricarda, un estanque situado en el Delta del Llobregat, espacio protegido por la red europea Natura 2000.

"Todos estamos haciendo esfuerzos para intentar que sea posible cuadrar esta solución, que sería lo mejor para todos y lo mejor para Cataluña. No nos podemos permitir no tener un aeropuerto intercontinental, la economía ahora no se lo puede permitir", afirma Puigneró, quien también reclama una mayor interconexión entre los aeropuertos de Barcelona, Reus y Girona.

Según el vicepresidente catalán, las reuniones técnicas han servido para "concretar realmente el proyecto de Aena y para conocerlo, porque no lo conocíamos en detalle".

Sin embargo, lo planteado por el gestor aeroportuario alteraría un espacio protegido por la red europea Natura 2000, y a este respecto el comisario europeo de Medio Ambiente, Virginijus Sinkevicius, ha advertido de que antes de que "pueda salir adelante" esta ampliación "es necesario abordar las deficiencias" en el Delta del Llobregat, por las cuales el ejecutivo comunitario ha abierto ya dos procedimientos de infracción.

"Lo tiene que hacer el Estado, que lo hagan", indica en este sentido Puigneró, quien insiste: "Nosotros queremos la inversión. Decimos que de entrada sí, pero hagámoslo compatible con los condicionantes europeos y trabajemos en esta línea".

El pasado mes de febrero la Comisión Europea urgió a España, mediante una carta de emplazamiento, a tomar medidas urgentes para proteger el Delta del Llobregat.

En respuesta a esta carta, la Generalitat asumió que correspondía al propio ejecutivo catalán "la protección y gestión del espacio" e informó de los criterios que iba a seguir para ampliar la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de este espacio.

En concreto, según un documento de trabajo de la pasada legislatura, el Govern planteaba incrementar en 1.091 hectáreas esta ZEPA, mientras que la ampliación que propone Aena conllevaría que perdiera 45 hectáreas (que se compensarían con la protección de 280 nuevas hectáreas).

"Lo que no podemos hacer de entrada es decir que no. Trabajemos en la solución y miremos que se adapte a esta normativa para hacer posible un aeropuerto intercontinental", asegura Puigneró a dos meses del plazo máximo para tomar una decisión.

Asimismo, señala que "esta inversión no es ningún regalo, es una obligación que tiene el Estado y que debería haber llevado a cabo seguramente hace ya unos años".

Y a los reticentes a ampliar el Aeropuerto, y en concreto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, les pide "que miren bien qué significa esta iniciativa para Barcelona" porque "el Aeropuerto es una infraestructura imprescindible" y "ponerle límites, bloquearlo, no dejar que se hagan inversiones y hacerlo menos competitivo no es la solución".

Asimismo, niega división de pareceres en el Govern sobre la ampliación puesto que, según dice, hay consenso en que Cataluña "necesita un aeropuerto intercontinental", si bien cada conseller expresa su opinión "con sus matices".

En paralelo, reclama nuevamente que la gestión del Aeropuerto de Barcelona-El Prat sea "compartida" porque el actual modelo, en el que el Estado controla el 51 % de Aena, "no es competitivo" y no permite a esta infraestructura "competir en igualdad de condiciones".

"Lo que no puede ser es que tengamos un modelo en el cual el Estado es la mayoría, porque la decisión la toma el Estado", indica antes de añadir que "Aena y el Estado tienen una visión absolutamente centralista de la gestión aeroportuaria".