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Repsol invertirá 18.300 millones de euros entre 2021 y 2025, de los que 7.700 corresponden a España y 5.500 millones a proyectos de bajas emisiones, según su nuevo plan estratégico, con el que persigue acelerar en su objetivo de ser una empresa multienergética y de cero emisiones netas en 2050.

La inversión en España se centrará fundamentalmente en elevar la competitividad de las refinerías y plantas químicas y en renovables; en tanto que, de la inversión "verde", unos 1.000 millones irán al negocio industrial (biocombustibles, hidrógeno y descarbonización de plantas), y otros 4.300 millones a generación renovable (incluido almacenamiento).

El plan contempla un nuevo modelo operativo en cuatro áreas: Upstream (exploración y producción), Industrial (petroquímica), Cliente (suministro) y Generación baja en emisiones (renovables), y que la compañía retome el pago de dividendo en 2021, cuando prevé abonar 0,60 euros por acción, frente al euro pagado en 2020.

La nueva estrategia está basada en una previsión de precios de 50 dólares el barril de brent y 2,5 dólares por Mbtu (medida gasista), unos niveles que permitirán generar caja (24.900 millones) para cubrir las inversiones y remunerar al accionista (4.700 millones en efectivo y 2.000 millones en recompra de acciones), sin elevar el endeudamiento respecto a 2020.

REBAJA DIVIDENDO PARA INVERTIR SIN ELEVAR ENDEUDAMIENTO

"El plan se autofinanciará, incluso en escenarios adversos de precios, y garantizará una sólida posición financiera", según el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, quien ha subrayado que la compañía se "transformará" invirtiendo en nuevos negocios más rentables apoyada en sus grandes generadores de caja: upstream y downstream (refino y petroquímica).

En 2021 y 2022, abonarán un dividendo de 0,60 euros y, si se cumple el escenario de precios previsto, a partir de 2022 también recomprará acciones (50 millones al año) y desde 2023 elevarán el dividendo en 5 céntimos al año, para alcanzar los 0,75 euros en 2025. Con recompra de acciones, prevén que ese año la remuneración al accionista supere 1 euro por acción.

ASEGURAR LA FORTALEZA FINANCIERA Y LOGRAR UN EBITDA DE 8.300 MILLONES EN 2025

Dado el complicado entorno actual, en los dos primeros años del plan, Repsol se centrará en asegurar su fortaleza financiera y priorizará medidas de eficiencia, reducción de inversiones y optimización del capital, al tiempo que desarrollará proyectos para liderar la transición energética.

A partir de 2022, una vez recuperado el impacto de la crisis del covid-19, se enfocará en la aceleración del crecimiento con el objetivo de generar en 2025 un resultado bruto de explotación (ebitda) de 8.200 millones de euros, frente a los 7.161 millones de 2019.

CAPTARÁ UNOS 1.400 MILLONES CON LA ENTRADA DE SOCIO O SALIDA A BOLSA DEL NEGOCIO RENOVABLE

El área de Generación de bajas emisiones aumentará su cartera de activos y su expansión internacional, con el objetivo de alcanzar una capacidad de generación de 7,5 gigavatios (GW) en 2025 (frente a los 3 GW actuales) y de 15 GW en 2030. Para ello, invertirá 800 millones al año, cuatro veces más que en el plan anterior.

Entre 2021 o 2022 darán entrada a un socio en este negocio o lo sacarán a bolsa con el objetivo de reducir sus costes de capital y cristalizar el valor de sus activos, según Imaz, quien ha apuntado que su intención es mantener en todo caso una posición "mayoritaria" y quien ha cifrado el valor de esta desinversión en unos 1.400 millones.

Entre 2025 y 2030, acelerará el crecimiento orgánico de su capacidad de generación renovable, con el desarrollo de proyectos que supondrán más de 1 GW al año, según Repsol, que prevé que esta área multiplique por ocho su ebitda y alcance los 331 millones en 2025.

REDUCE LAS INVERSIONES EN EXPLORACIÓN Y PRODUCCIÓN

El negocio de Upstream, que reduce sus inversiones a 1.600 millones al año frente a los 2.500 millones del plan anterior, se enfocará en áreas geográficas clave, priorizando el valor sobre el volumen y proyectos de ciclo corto, según Imaz, quien ha apuntado que el objetivo es reducir su presencia de 20 a 14 países.

La producción se situará en una media aproximada de 650.000 barriles equivalentes de petróleo diarios, ha apuntado el máximo ejecutivo de Repsol, quien ha descartado que vayan a abandonar países como Venezuela o Libia.

La unidad de negocio Cliente aglutinará las actuales áreas de venta de carburantes, GLP, movilidad eléctrica, suministro de electricidad y gas, soluciones energéticas y lubricantes, y aportará al ebitda 1.400 millones en 2025 (1,4 veces más).

El área Industrial invertirá una media de 900 millones de euros al año (lo mismo) y englobará refino, trading, mayorista de gas, biocombustibles y química. La compañía seguirá trabajando para transformar sus refinerías en instalaciones capaces de generar productos de baja, nula o incluso negativa huella de carbono.

Para abordar esta transformación, se apoyará en cuatro grandes pilares: eficiencia energética (con inversiones de 400 millones para reducir emisiones en 800.000 toneladas al año), economía circular, el hidrógeno renovable y la captura y uso de CO2.

El Plan 2021-2025 establece objetivos más ambiciosos de reducción de emisiones, con una disminución de la intensidad de carbono del 12 % para 2025, del 25 % para 2030 y del 50 % para 2040, frente al 10, 20 y 40 %, respectivamente, fijados con anterioridad.