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Repsol perdió 2.578 millones de euros entre enero y septiembre, frente a los 1.466 millones que ganó un año antes, por el desplome de la demanda y de los precios del crudo y del gas por la covid-19, que han llevado a ajustar el valor de inventarios y de activos de producción por valor de 2.774 millones.

El grueso de esos ajustes se contabilizaron en el segundo trimestre, según datos de la petrolera, cuyo resultado neto ajustado, que mide el desempeño real del negocio, fue positivo en 196 millones hasta septiembre, el 88 % menos que un año antes, "en un contexto de extraordinaria dificultad" por la pandemia y marcado por el "colapso" de la demanda.

Sólo en el tercer trimestre y gracias a las medidas de ajuste adoptadas para hacer frente a los efectos de la covid, el resultado neto ajustado fue positivo en 264 millones, frente a las pérdidas de 258 millones registradas entre abril y junio.

En términos netos, el primer trimestre se saldó con pérdidas de 487 millones, que entre abril y junio se dispararon a 1.997 millones y que en el tercer trimestre se redujeron a 97 millones.

"Estamos mostrando solidez y resiliencia en un escenario sin precedentes(...)", según el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, que ha subrayado que han sido capaces de obtener un flujo de caja operativo positivo en todos los negocios, con un total de 2.122 millones, gracias al plan de resiliencia puesto en marcha en marzo y cuyos objetivos han sido revisados al alza.

Así, la compañía ha elevado su estimación de reducción de gastos operativos para este año desde 350 a 500 millones de euros y el recorte de inversiones de 1.000 a 1.200 millones, mientras que el objetivo de optimización del capital circulante pasa de 800 a 700 millones.

El plan establece también que la deuda neta no se incremente este año. A cierre de septiembre, la deuda neta bajó en 882 millones de euros respecto a diciembre de 2019 y se situó en 3.338 millones.

Por negocios, el de Comercial y Renovables obtuvo un resultado de 332 millones hasta septiembre, el 20,6 % menos, penalizado por el desplome en la demanda provocado por el covid-19, que redujo las ventas en gasolineras el 24 %. En septiembre, la bajada en España fue del 10 % y en lo que va en octubre del 15 %.

El negocio de Upstream (exploración y producción) se enfrentó a la extraordinaria caída de los precios con medidas para recortar costes y la redefinición de planes de explotación de activos, lo que le permitió cerrar el periodo con un resultado operativo neutro.

PROMETE UN DIVIDENDO "ATRACTIVO" Y ANALIZARA ALIANZAS PARA CRECER EN RENOVABLES

Imaz ha avanzando que el 26 de noviembre presentarán el plan estratégico para el periodo 2021-2025, que intentará beneficiarse de las oportunidades que ofrece la transición energética y en el que todos los negocios Repsol jugarán un rol para su transformación en un proveedor "multienergético y sostenible".

Sobre la política de dividendos, ha asegurado que esta será "atractiva" respecto a sus comprables y el resto del IBEX 35, que se financiará con caja y no con deuda y que será compatible con el mantenimiento de la fortaleza de balance y la flexibilidad de capital.

La nueva estrategia girará en torno al objetivo de la compañía de ser neutra en emisiones en 2050, según Imaz, quien, por otra parte, ha asegurado que, en su redacción actual, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (que prevé subir el impuesto que grava el diesel) no tendrá "ningún impacto significativo, ni en generación de caja ni en la cuenta de resultados" de Repsol.

En su opinión, 2020 será recordado como un mal año, en el que han sufrido el impacto de la pandemia, pero también como el año en el que la compañía presentará "su nueva cara", a lo que ha añadido que revisarán sus activos de producción para quedarse con los más rentables y que la descarbonización de economía no puede pasar sólo por renovables y electricidad.

Para acelerar el crecimiento en renovables a nivel internacional y garantizar rentabilidades a doble dígito, ha apuntado a posibles alianzas e incluso a potenciales salidas a bolsa. En julio, Repsol e Ibereólica Renovables acordaron la creación de una sociedad de riesgo compartido al 50 % para el desarrollo de proyectos renovables en Chile.