EFEAtenas

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, sellaron este lunes en Atenas una alianza ante intereses comunes de sus países en la UE y para convertirse en el "motor" que permita lograr un Mediterráneo fuerte en la Europa comunitaria.

"Sin un Mediterráneo fuerte y unido, no hay Europa", dijo Sánchez en la reunión que mantuvo con su homólogo heleno en Atenas antes de que ambos participarán en el Foro Económico de Delfos.

Fue la primera entrevista de ambos en la capital griega aunque ya han coincidido en numerosas cumbres (la última de ellas el fin de semana en Oporto), y el objetivo era reforzar la buena relación que aseguran que existe entre sus gobiernos pese a pertenecer a familias políticas distintas.

Les unen también de forma especial las causas comunes que defienden en el seno de la UE como las relativas a la política migratoria o el certificado verde digital.

Esos fueron dos de los principales asuntos tratados en el encuentro, tal y como expusieron en una comparecencia en la que garantizaron el trabajo conjunto en defensa de sus intereses.

Esa labor en común dijo Sánchez que es esencial ante la presión migratoria que sufren y ante la negociación en Bruselas de un Pacto de Migración y Asilo que salvaguarde el equilibrio entre solidaridad y responsabilidad.

Mitsotakis mostró su preocupación por aspectos de ese pacto como las propuestas que afectan a los países de primera acogida y llamó a Turquía a controlar las llegadas y a Europa a distribuir los migrantes de forma justa para todos.

Respecto al certificado verde digital, el presidente del Gobierno español consideró que es "fundamental" que esté aprobado en junio no sólo por la trascendencia que tendrá en el turismo, sino para facilitar la movilidad en general de los ciudadanos en toda Europa tras las restricciones a causa de la pandemia de coronavirus.

En esta iniciativa se detuvieron de forma especial ambos líderes durante su participación posterior en el Foro Económico de Delfos, donde apelaron a restaurar la libertad de movimiento en la UE y facilitar la posibilidad de viajar sin tener que realizar cuarentenas entre países miembros durante el verano.

Al analizar la evolución del proceso de vacunación, lanzaron un mensaje de optimismo pese a que consideran que no hay que bajar la guardia porque el virus sigue circulando, y vincularon la inmunización de la población con la recuperación económica.

Factor clave para lograrla coincidieron en que son los fondos acordados por la Unión Europea, que Sánchez insistió en el foro económico en considerar como "un hito" en el proceso de integración comunitaria.

La nueva política económica, la política fiscal, la Conferencia sobre el futuro de Europa o la vecindad sur de la UE fueron elementos identificados igualmente por los dos jefes de Gobierno para incrementar su colaboración.

Esa voz unívoca ante muchos asuntos de interés común por parte de España y Grecia desean extenderla a todo el Mediterráneo, que consideran que debe jugar un papel esencial en el futuro de Europa.

"Grecia y España estamos decididos a no dejar pasar esta oportunidad, a promover el cambio y las transiciones debidas. Nuestros países van a ser motor de ese cambio. Ya estamos en la senda", afirmó Sánchez en el encuentro con su homólogo griego.

En el repaso que hicieron a la situación en el Mediterráneo Oriental, abordaron el momento que vive Libia, y Sánchez transmitió además el apoyo de España a la integridad territorial de Grecia.

También defendió la necesidad de retomar el diálogo de alto nivel entre la Unión Europea y Turquía.

Pese a certificar la buena relación bilateral, Mitsotakis y Sánchez creen que aún hay un gran potencial para desarrollarlas, de forma particular en el terreno comercial y de inversión.

Es lo que afirmó el presidente del Gobierno antes de citar sectores en los que ve posible ese incremento como los de la energía, el turismo, la gestión del transporte aéreo y marítimo o la industria naval.