EFEMadrid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamará en el Consejo Europeo que comenzará este lunes en Bruselas más ambición en las medidas comunitarias para reformar el mercado eléctrico y lograr reducir la factura de la luz.

Sánchez participará junto al resto de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en la cumbre extraordinaria que se desarrollará hasta el martes en la capital belga y que abordará entre otros asuntos la situación energética en Europa y la evolución de la guerra en Ucrania.

El jefe del Ejecutivo no llegará a tiempo de asistir al inicio de la cumbre ya que estará presente en el acto que presidirá el rey en el Teatro Real de Madrid con motivo del 40 aniversario del ingreso de España en la OTAN y en el almuerzo que posteriormente ofrecerá el monarca.

La previsión es que Sánchez llegue por tanto a media tarde a la capital belga, una circunstancia que obliga a que esté representado mientras tanto en los debates del Consejo Europeo por otro líder europeo.

El presidente del Gobierno ha pedido al primer ministro portugués, Antonio Costa (con quien se reunió el pasado jueves en el Palacio de la Moncloa), que sea quien le represente al inicio de la cumbre.

Será la primera ocasión desde que llegó a la Presidencia del Gobierno hace ahora cuatro años que Sánchez tenga que estar representado por otro líder europeo aunque sea tan sólo unas horas.

Es frecuente sin embargo que por diversas circunstancias (y dado que ninguna otra autoridad de un país puede sustituir a su líder) algún jefe de Estado o de Gobierno asista en nombre de otro en determinados momentos.

Por ejemplo, en alguna cumbre anterior Sánchez ostentó la representación de su homólogo de Malta.

Los líderes europeos se reunirán en Bruselas el 23 y el 24 de junio en el habitual Consejo Europeo de verano, pero se han citado unas semanas antes para esta cumbre extraordinaria con el fin de analizar la situación de la guerra en Ucrania, sus consecuencias económicas y sociales, la seguridad y defensa de la UE y la energía.

Otro asunto que España había pedido que se incluyera y que finalmente estará en agenda será la seguridad alimentaria y, en ese contexto, la necesidad de producir más fertilizantes.

Además de insistir en la importancia de seguir manteniendo la unidad en el apoyo a Ucrania y en el rechazo a Vladímir Putin, Sánchez, según fuentes del Gobierno, insistirá en que la UE debe dar más pasos en el ámbito energético y para rebajar la factura de la luz.

España y Portugal consiguieron en la última cumbre europea, celebrada el pasado mes de marzo, que se permitiera la denominada "excepción ibérica" debido a la condición de isla energética de la Península y pudieran fijar un tope al precio del gas que se utiliza para generar electricidad.

Pero tras la propuesta de ambos países, su aplicación está pendiente del visto bueno definitivo de la Comisión Europea y España confía en que llegue en breve para que su puesta en marcha permita bajar de forma inmediata la factura eléctrica.

Sin embargo, el presidente del Gobierno expondrá al resto de líderes que esa es una solución parcial y que hay que tener ambición para acordar medidas a medio y largo plazo.

Entre ellas, la reforma que viene reclamando del mercado de la electricidad y que España observa que cada vez cuenta con más adeptos entre los socios comunitarios.

Durante su participación esta semana en el Foro Económico Mundial de Davos, el jefe del Ejecutivo se refirió a este asunto al subrayar que reducir la factura eléctrica debe ser una de las prioridades de la Unión Europea.

En ese contexto reclamó aumentar la cuota de energías renovables, acelerar las compras conjuntas de gas, diversificar los proveedores y actualizar y modernizar las reglas del mercado europeo de la electricidad.

Además, se preguntó por qué es tan difícil intervenir en el mercado de la electricidad y es fácil hacerlo en el financiero cuando se considera necesario.

En la mesa redonda en la que defendió esa reforma participó el vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans, y Sánchez se dirigió a él para plantearle si no creía que había llegado el momento de acelerar y cambiar la normativa europea en materia de electricidad.

Timmermans se mostró de acuerdo en analizar el funcionamiento porque hay disfunciones, pero pidió que no haya decisiones precipitadas, ser cautelosos y avanzar "paso a paso" para adaptarse, aunque reconoció el problema añadido que el sistema actual supone para países como España.

Sánchez defendió también en Davos, y volverá a hacerlo en este Consejo Europeo, el impulso de las interconexiones energéticas, una cuestión que cuenta con el pleno respaldo de Portugal.

Recordó que la Comisión Europea ha planteado ya una serie de compromisos para desarrollar las interconexiones, pero consideró que existe un problema para impulsarlas que no pasa por su financiación, sino por la falta de "voluntad política".

"Es importante que abramos los ojos, ver las alternativas que tenemos, y puesto que las tenemos, vamos allá con las interconexiones", añadió.