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El fabricante de aerogeneradores Siemens Gamesa perdió en los nueve primeros meses de su año fiscal (octubre de 2020 a junio de 2021) 368 millones de euros, un 54,28 % menos que en el mismo periodo del año anterior, aunque ha acusado el ascenso de las materias primas y los mayores costes del lanzamiento de una de sus plataformas.

La compañía, que el pasado 15 de julio comunicó una rebaja de sus previsiones para 2021 tras provisionar 229 millones para proyectos onerosos, ha comunicado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que las ventas aumentaron un 10,9 % en los nueve primeros meses del año, hasta los 7.335 millones de euros.

La cartera de pedidos de Siemens Gamesa ascendía al finalizar el tercer trimestre de su año fiscal a 32.561 millones de euros, un 3 % más (1.100 millones) que el volumen que tenía un año antes.

Las ventas se vieron impulsadas en los tres primeros trimestres del año por el mercado eólico terrestre, con un crecimiento del 23 % sobre el mismo periodo del año anterior, y los servicios, que aumentaron el 11 %.

El resultado neto de explotación (ebit) pre PPA y antes de costes de integración y reestructuración ascendió a 81 millones de euros, frente al negativo de 264 millones de euros que tuvo en los nueve primeros meses de 2020.

Por su parte, el ebit reportado, incluyendo el impacto del PPA en la amortización de intangibles y los costes de integración y reestructuración, fue negativo por 243 millones de euros, frente a los 819 millones negativos del mismo periodo de 2020.

A junio de 2021, la deuda financiera neta ascendía a 838 millones de euros y contaba con una liquidez total disponible de 4.450 millones de euros.

El fabricante de aerogeneradores ha destacado que, a pesar de la complejidad del entorno de mercado, en la eólica terrestre y la actividad de servicios, que constituyen casi un 80 % de la cartera de pedidos del grupo, han tenido un fuerte desempeño durante los nueve primeros meses del año fiscal 2021.

Siemens Gamesa ajustó sus guías para 2021 por las provisiones que ha dotado para proyectos onerosos afectados por el acusado aumento de los precios de las materias primas, cuyo impacto se ha visto exacerbado por la pandemia, especialmente en países como Brasil, donde la compañía se enfrenta a deficiencias en la cadena de suministro y a cuellos de botella relacionados con la ejecución.

Las nuevas previsiones de la compañía apuntan que las ventas del grupo en el año fiscal 2021 se situarán en la parte inferior del rango (10.200-10.500 millones de euros) y el margen ebit antes de PPA y costes de intergración y restructuración pasa del 0 % al -1 %.

La compañía ha comenzado a introducir en el tercer trimestre en sus contratos para instalaciones eólicas terrestres mecanismos de protección frente a la volatilidad de los precios de las materias primas, principalmente el acero de las torres.

Además, continúa incorporando la inflación de costes en el precio de los contratos y asegurando los suministros para la ejecución de la cartera de proyectos en el año 2022.