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La Autoridad Monetaria de Singapur (el Banco Central de la isla) ha emitido una advertencia contra la publicidad de las criptomonedas, por parte de sus proveedores, al alegar que su comercialización es “altamente arriesgada y no apta para el público general” por su proclividad a la especulación.

La sugerencia, que disuade de la promoción de las monedas digitales, incluye cualquier tipo de anuncio en zonas públicas, entre ellas el transporte urbano, medios de información digitales e impresos y cajeros automáticos, según un comunicado de prensa divulgado el lunes por el organismo singapurense.

Los proveedores de criptomonedas (como Bitcoin) tampoco deben comprometer a terceros, entre ellos “influentes” en redes sociales, para campañas promocionales que busquen encontrar nuevos clientes, y deben limitar la publicidad a sus propias páginas web y aplicaciones en móviles.

No obstante, la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) especificó que su objetivo no es prohibir la circulación de criptomonedas en la isla, un entorno hasta ahora favorable a su uso debido a una regulación clara y abierta.

“MAS apoya con firmeza el desarrollo de la tecnología 'blockchain' (cadena de bloques) y la utilización de criptomonedas en casos donde tengan un valor añadido. Pero su comercio es muy arriesgado y no apto para el público general”, remarcó el director adjunto para pagos y crímenes financieros, Loo Siew Yee, según la cadena Channel News Asia.

El banco central isleño ha emitido hasta la fecha cinco licencias para servicios de criptomonedas, de 180 solicitudes iniciales -de las que 60 retiraron su postulación mientras que el estatus del resto no ha sido aclarado por la entidad financiera-.

“Los proveedores de criptomonedas no deberían anunciar su comercio de una forma que trivialice sus altos riesgos ni participar en actividades de marketing dirigidas al público general”, añadió Loo Siew Yee.

Las regulaciones de Singapur en el marco de las criptomonedas están dirigidas hacia evitar su utilización para el blanqueo de dinero y la financiación de actividades terroristas, según las autoridades isleñas.