EFEMadrid

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, afronta la próxima semana el 12 Congreso Confederal, del que saldrá previsiblemente reelegido, con la satisfacción de haber superado estos "difíciles" años de mandato y el reto de llegar "allí donde los trabajadores de forma autónoma no se pueden organizar".

En una entrevista con Efe, Sordo (Barakaldo, 1972) recuerda un mandato en el que se ha enfrentado a "situaciones que era prácticamente imposible prever" derivadas de la pandemia de la covid-19, pero en el que se ha conseguido invertir la estrategia salarial y revertir la reforma de pensiones.

De estos últimos cuatro años y medio, Sordo destaca el fortalecimiento de CCOO como sindicato más representativo, con 974.000 afiliados, y un incremento relevante de la presencia de mujeres tanto en las bases como en puestos de responsabilidad.

Sordo tomó el relevo de manos de Ignacio Fernández Toxo, que estuvo ocho años al frente del sindicato, y se presenta la próxima semana a la reelección sin que se prevea una candidatura alternativa a la suya.

"EL SINDICATO NO SE EXPLICA HACIA ADENTRO, SINO HACIA AFUERA"

Los principales cambios de CCOO en este mandato con Unai Sordo al frente tienen que ver con la expansión y organización hacia sectores no tan sindicalizados, "allí donde los trabajadores de forma autónoma no se pueden organizar".

"El sindicato no se explica hacia adentro, sino hacia afuera", deja claro el líder de CCOO, que pone el ejemplo de la regularización de más de 30.000 trabajadores en el sector de las cooperativas de trabajo autónomo en el sector de la industria cárnica.

También la de los repartidores, los llamados "riders", que hace cuatro años "era una excentricidad para los sindicatos porque se quedaba fuera de su perímetro de actuación".

"A día de hoy, aunque queda mucho por hacer, hay una Ley Rider, estamos negociando convenios colectivos y hemos impulsado una huelga laboral", añade.

De ser reelegido el próximo 23 de octubre como secretario general de CCOO para los próximos cuatro años, Sordo propone seguir incorporando al sindicato mujeres, que suelen ser mayoría en los sectores más precarizados y desiguales, así como aumentar el número de empresas con representación de CCOO.

Como agente social, quiere seguir apostando por mejorar la fiscalidad, recuperar los servicios públicos, avanzar en la prestación por desempleo, corregir la reforma laboral y culminar la de pensiones.

"NO HABRÁ UN FACTOR DE SOSTENIBILIDAD LLAMADO DE OTRA MANERA"

Precisamente en materia de pensiones, Sordo se muestra satisfecho de haber logrado revertir la reforma de 2013, si bien aún queda por definir el mecanismo de equidad intergeneracional, que sustituirá al anterior factor de sostenibilidad que suponía un recorte de la pensión inicial vinculado a la esperanza de vida.

En este sentido, asegura que el Gobierno aún no ha trasladado ningún planteamiento concreto para este mecanismo, que debe estar cerrado antes de finales de octubre, y afirma que "no va a ser el factor de sostenibilidad llamado de otra manera".

"Hay que dejar una fórmula lo suficientemente abierta", dice Sordo, como para que pueda aplicarse según cómo evolucione el empleo o la economía, sin vincular el incremento del gasto en pensiones con un recorte de la cuantía de la prestación, sino con unos mayores ingresos del sistema y mejorando la contributividad.

A su juicio, ese incremento de los ingresos puede provenir de la eliminación del límite máximo en las cotizaciones sociales, la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) o de incrementos del empleo, pero también de ingresos excepcionales vía presupuestos.

"Si la vía es recorte, el conflicto está garantizado", deja claro el líder de CCOO.

Sordo también avisa al Gobierno de que la creación de un fondo de planes de pensiones de empleo es una propuesta que puede "tener lógica" siempre que "sea complementario y no sustitutorio del sistema público de pensiones". De no ser así, "con CCOO que no cuente".

REFORMA LABORAL: "UN ACUERDO MUY DIFÍCIL PERO MUY DESEABLE"

Sobre las negociaciones en la mesa de diálogo social sobre reforma laboral, Sordo reconoce que aunque "el consenso sería necesario" parece "complicado" al haberse ampliado el perímetro de la negociación introduciendo el tema de la contratación.

"Si CEOE se centrara en un país que mejore niveles de estabilidad en el empleo, los niveles de formación permanente y renuncie a la espada de Damocles de la temporalidad y el despido como forma de gestión autoritaria, sería más que posible el acuerdo con un modelo mucho más moderno", reflexiona Sordo.

"Estamos todos en materia", concede Sordo.

Sobre el SMI, subraya que en el acuerdo sellado en septiembre queda claro que en 2022 debe haber una "estación intermedia" que sitúe ya el SMI cerca de 1.000 euros y que ese fue el punto clave de la negociación.

"Es políticamente ineludible por parte del Gobierno acceder a ese compromiso", asegura.

María Vicente y Nuria Cano