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El turismo internacional celebra este lunes su "día mundial" aún afectado por la mayor crisis de su historia que se desencadenó el año pasado por la pandemia de covid-19, aunque ya se encuentra en la senda de recuperación y con perspectivas más optimistas de cara al próximo año.

Los programas de vacunación en todo el mundo que, junto con la moderación de las restricciones para los viajeros vacunados y el uso de herramientas digitales como el certificado covid digital de la UE, están contribuyendo a la normalización gradual de los viajes.

Además, los viajes nacionales están impulsando la recuperación en muchos destinos, especialmente los que tienen grandes mercados internos.

Desde 1980, el Día Mundial del Turismo (DMT) se celebra cada año el 27 de septiembre, fecha que coincide con el aniversario de la adopción en 1970 de los estatutos de la Organización Mundial del Turismo (OMT) de las Naciones Unidas (ONU).

La celebración del DMT de este año, cuyos actos oficiales acoge Abiyán, en la Costa de Marfil, se desarrolla bajo el lema de "Turismo para el crecimiento inclusivo".

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha recordado que, en los primeros cinco meses de este año, las llegadas de turistas internacionales disminuyeron un alarmante 95 % en algunas partes del mundo y se estima que para finales de 2021 se habrá producido una pérdida de más de 4 billones de dólares en el PIB mundial.

"Para las economías desarrolladas, se trata de una gran conmoción, pero para los países en desarrollo constituye una emergencia", ha añadido.

En su mensaje con motivo del DMT, el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, ha manifestado el compromiso de la organización de que, a medida que crezca el turismo, se beneficiarán de este desarrollo todos los niveles del sector, desde la aerolínea más grande hasta la empresa familiar más pequeña.

La pandemia de covid-19 ha tenido "un impacto social y económico colosal", economías desarrolladas y en desarrollo han sido golpeadas, y la peor parte se la han llevado los grupos marginados y las personas más vulnerables.

Según la organización, la reactivación del turismo "ayudará a impulsar la recuperación y el crecimiento, pero es esencial que los beneficios que se generen se distribuyan de manera amplia y justa".

El año pasado, 32 millones de personas cayeron en la extrema pobreza y, en los países menos adelantados especialmente, las mujeres han sido golpeadas con más fuerza por la crisis global que ha causado la pandemia, ya que trabajan sobre todo en los sectores más afectados, entre los que figura el turismo.

En España, el sindicato CCOO ha coincidido en señalar, con motivo del DMT, que, aunque la actividad turística ha repuntado este verano hasta alcanzar el 67,3 % del número de viajeros que tenía el país antes de la pandemia, esta mejora de la coyuntura de negocio no se ha traducido en una mejora de las condiciones laborales, y las tasas de parcialidad y temporalidad han crecido y siguen afectando fundamentalmente a las mujeres.

Por su parte, el ministro de Turismo y Ocio de Costa de Marfil, Siandou Fofana, ha destacado que, antes de la aparición de la pandemia, el sector turístico había demostrado, gracias a su transversalidad y a su potencial de creación de empleo, que era una palanca potente para luchar contra la pobreza y promover la inclusión social y económica de las poblaciones vulnerables.

"Ese es precisamente el sentido y la esencia del carácter inclusivo del turismo", ha remarcado.