EFEValencia/Madrid

Los sindicatos y la patronal han hecho frente común este martes en el comienzo del 43 Congreso de UGT para pedir al Gobierno que la nueva prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) se haga en las mismas condiciones.

En Valencia, y con la presencia de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha sido el primero en lanzar un mensaje claro al Gobierno sobre la ampliación de esta herramienta clave en la crisis del covid-19 hasta el próximo 30 de septiembre.

El sindicato quiere que se prorroguen "exactamente igual" que están, ha subrayado Álvarez, quien ha advertido que UGT no entrará en una negociación para cambiar las condiciones, ya que hay "consenso" ente sindicatos y patronal para ampliarlos en las mismas condiciones.

"Abrir una negociación es estéril, no nos lleva a ningún sitio (...) y no vamos a jugar la prórroga porque no vamos a jugar el partido", ha apuntado.

Tirando del mismo símil, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha pedido que la extensión tiene que hacerse, como en las prórrogas de los partidos, con "las mismas reglas y el mismo balón", mientras que no lleguen las vacunas.

Y desde CCOO, su secretario general, Unai Sordo, ha defendido la unidad de acción sindical que ha permitido sacar acuerdos decisivos, como el de los ERTE salvaguardando millones de puestos de trabajo.

El Gobierno planteó el viernes pasado a los agentes sociales -con los que vuelve a reunirse este viernes- un esquema para la prórroga de los ERTE más allá del 31 de mayo que incentive más la incorporación de trabajadores a la actividad.

DÍAZ: EL SINDICALISMO NECESITA "REINVENTARSE"

Los agentes sociales han dejado claras sus posturas ante la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que, en su discurso en este 43 Congreso de UGT, ha evitado referirse a estas negociaciones y ha incidido en el papel de los ERTE, en los que quedan menos de 600.000 trabajadores.

Díaz, quien ha agradecido el esfuerzo y ha destacado el papel de los sindicatos, les ha puesto "deberes" y les ha pedido "reinventarse, repensarse" ante la nueva realidad digital, porque "hay muchos sitios donde el sindicato no está, y eso no puede ser".

En su intervención, interrumpida en varias ocasiones por los aplausos del público, Díaz ha dejado claro que el Gobierno va a "modernizar el mercado de trabajo y a derogar la Reforma Laboral del PP".

Junto a Díaz, ha estado en la apertura de este congreso el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luís Ábalos, y el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, entre otras personalidades y representantes del mundo sindical, como el presidente de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Laurent Berger.

UN SINDICATO LIBRE

Álvarez -que saldrá previsiblemente reelegido- ha defendido la gestión del sindicato en estos últimos cinco años con un trabajo "extraordinario" para ganar en fortaleza y transparencia.

"La UGT es absolutamente libre", ha destacado Álvarez, cuya gestión de los cinco últimos años se vota esta tarde.

El líder de UGT ha incidido en su discurso en los puntos clave para el sindicato, como son la igualdad o el medioambiente, y la derogación de la reforma laboral y de pensiones.

Especialmente duro ha sido con el sector financiero: "no nos merecemos este pago de la banca", o con el Banco de España al que ha acusado de "meterse como elefante en una cacharrería cuando está abierta una mesa de diálogo social para intentar condicionarla".

En materia de pensiones, Álvarez se ha mostrado seguro de que es "posible" alcanzar un acuerdo "en los próximos días" con un primer paquete de medidas.

Ha agradecido a la ministra que haya asegurado que va a derogar la reforma laboral, pero ha añadido que si le hubiera hecho caso y lo hubiera hecho ya "tendríamos a la CEOE sentada a la mesa muy mansita. El desequilibrio de fuerzas impide el acuerdo".

También se ha referido a la ley de los "riders", una norma que hoy no existiría "si no hubiéramos dicho que no a las empresas de los riders que vinieron a comprar al sindicato".

"Pero somos un sindicato libre, nos debemos a los afiliados", ha dicho Álvarez para concluir: "Toparon con un hueso".