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Varios centenares de personas han participado este domingo en Iniesta (Cuenca) en la manifestación convocada para expresar el rechazo al cierre de la planta de la empresa Florette, que supone el despido de 158 trabajadores.

La marcha, que ha reunido a cerca de medio millar personas, según fuentes del consistorio iniestense consultadas por EFE, ha arrancado este mediodía desde el Ayuntamiento de Iniesta para discurrir la distancia que separa el edificio municipal de la factoría.

A su término, la presidenta del comité de empresa (CCOO), Marisa Merino, ha comenzado la lectura de un manifiesto, en el que los trabajadores han expresado su “más profundo rechazo” a la decisión adoptada por la empresa, que ha abierto hace unos días el periodo de consultas tras anunciar el cierre hace unas semanas.

“Florette Iniesta ha sido una planta ejemplar en su rendimiento gracias al compromiso de sus trabajadores”, ha argumentado Merino, quien ha rechazado el cierre, que cree que obedece sólo a una “estrategia empresarial”.

Por su parte, Miguel Hernández, miembro del comité de empresa de UGT, ha continuado la lectura y ha advertido de que el cierre deja en la incertidumbre a 158 familias de una plantilla compuesta por muchas mujeres, pero también a “toda la población de una comarca”, donde hay pocas oportunidades laborales.

Así, ha reclamado que Florette retire el expediente de regulación de empleo de extinción y adopte otro tipo de medidas, "bien sean temporales o de reestructuración de la actividad".

La manifestación ha discurrido con pancartas en las que se podía leer “No al cierre de Florette Iniesta” y se han escuchado eslóganes como “Florette escucha, volvemos a la lucha”.

En la manifestación, además de trabajadores y sus familias con numerosos niños, han participado numerosos políticos, como el alcalde de Iniesta, José Luis Merino; el delegado provincial de Medio Ambiente de la Junta, Joaquín Cuadrado; la presidenta de Ciudadanos en las Cortes regionales, Carmen Picazo; la coordinadora de la formación naranja en Cuenca, Cristina Fuentes, y alcaldes y concejales de la comarca, tanto del PSOE como del PP.

También numerosos miembros del sindicato CCOO, como la secretaria provincial en Cuenca, María José Mesas, quien ha abogado por luchar por un plan de recolocación “interno y externo” para que llegue al mayor número de trabajadores posibles, sobre todo entre los que se quedan en peores circunstancias.

Asimismo, ha opinado que esta decisión está amparada en la reforma laboral del año 2012, y ha reclamado acabar con ella.

Esta semana, la empresa ha abierto el periodo de consultas para cerrar la planta de Iniesta y despedir a toda la plantilla, por lo que, según los plazos marcados, la empresa podría cerrar y despedir a los trabajadores antes del 11 de noviembre, según los sindicatos, que han lamentado que la dirección de Florette descartara los ofrecimientos de ayudas para mantener la actividad en Iniesta que le trasladaron el Ayuntamiento, la Diputación de Cuenca y la Junta de Comunidades hace unas semanas

Por su parte, Vegetales de La Mancha, en un comunicado remitido a los medios este domingo, ha apuntado que cree "firmemente" que, durante el proceso de conversaciones, "debe primar el diálogo y la negociación".

La empresa entiende que es la única vía para solucionar la situación de manera que el impacto del cese de actividad en la zona “sea el menor posible”.

Así, a partir del próximo lunes se negociarán las medidas sociales para los empleados y empleadas de la planta, y la empresa ha manifestado que aboga por la recolocación del mayor número de empleados en la otra planta de la empresa o en alguna empresa del grupo o en empresas de la zona.

La plantilla de Iniesta cuenta con 172 trabajadores (incluyendo excedencias), con un porcentaje similar entre hombres (57 por ciento) y mujeres (43 por ciento), según ha informado la compañía, que precisa que el 97 por ciento de los empleados son menores de 50 años.