Macroresiduos, microplásticos o contaminantes químicos, la "basuraleza" esta presente, en mayor o menor medida, en los espacios protegidos, según la "radiografía" del abandono de residuos en la naturaleza realizada por el proyecto Libera, cuyos resultados se abordarán en la primera "Semana Viva".

Investigadores, ecologistas y comunicadores, entre otros, analizarán y debatirán durante cinco días -del lunes 25 al viernes 28-, sobre algunos de los principales hitos científicos de este proyecto impulsado desde SEO/Birdlife y Ecoembes, dando voz a personas y entidades luchan contra la "basuraleza".

Una de las herramientas empleadas ha sido la aplicación de ciencia ciudadana "eLitter", con la que se han caracterizado 123 Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad en España (IBA), agrupadas en 7 tipos de hábitats diferenciados, para cartografiar la presencia de macroresiduos en todas ellas.

De esta forma, los hábitats acuático de interior y agrícola-páramos se posicionan a la cabeza y a la cola, respectivamente, en cuanto a densidad de residuos abandonados por metro cuadrado, según han detallado a EFEverde María Cabrera y Beatriz López Romero, de las asociaciones Paisaje Limpio y Vertidos Cero.

Además, "en todos los hábitats caracterizados se ha detectado la presencia de macroresiduos" y "en todos ellos la categoría más detectada es plástico, en un 40 %", seguido de colillas y toallitas húmedas, han añadido.

Semana Viva supone un potente esfuerzo de comunicación hacia todos los públicos de los análisis de contaminación en espacios naturales para así hacer la información más accesible, ha explicado a EFEverde Sara Guemes, coordinadora de Proyecto LIBERA en Ecoembes.

Se trata de trasladar los resultados a la sociedad, detallando cómo se ha realizado desde Ciencia Libera el rastreo de contaminantes químicos en 140 zonas IBA, y concienciando desde la "prevención" como la mejor forma de actuar contra la basuraleza.

Fármacos, pesticidas y demás compuestos "no tan conocidos" fueron encontrados, entre otras "familias químicas de interés" en las muestras de sedimentos, suelo y agua analizadas para el estudio.

Así, la investigadora en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) María Dulsat explica a EFEverde que se ha conseguido "hacer una radiografía de cómo se distribuyen (los residuos en la naturaleza) y si realmente hay zonas más afectadas por la contaminación y por qué".

Los microplásticos ocupan buena parte de la cartelera de Semana Viva, su pequeño tamaño los hace invisibles al ojo humano y esto hace que su control y erradicación sean complejos ya que "hay diferentes fuentes que aportan estos elementos al medio", según palabras del miembro de la Asociación Hombre y Territorio David León a EFEverde.

Él y Laura Mazuecos, también perteneciente a la Asociación Hombre y Territorio, detallarán la presencia de microplásticos en los ríos, en un número "relativamente elevado", "teniendo en cuenta las localizaciones muestreadas", consistentes en espacios naturales y zonas con poca influencia humana, apunta León.

También ha advertido del peligro que esto supone, puesto que "aparte de contaminar los sistemas acuáticos, muchos de los aditivos pueden pasar a los organismos a través de su ingesta y provocar daños a nivel de la salud", estando aquí incluida la especie humana.

El hecho de que, además, afecten a especies de lugares remotos con escasa presencia humana hace que se planteen como un problema global, tal como demuestra una investigación liderada por el Museo Natural de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) que, a partir del análisis de excrementos de pingüinos en la península antártica, ha detectado su presencia en las especies barbijo, papúa y de Adelia.

Andres Barbosa, investigador científico del MNCN-CSIC ha explicado a EFEverde que la presencia de estas partículas en las tres especies estudiadas es "bastante alta, en un rango geográfico bastante amplio y desde hace bastantes años", puesto que las muestras analizadas pertenecen a diferentes expediciones desde 2006.

En total, alrededor de un 30 % de las muestras analizadas tienen presencia de algún tipo de microplástico o fibras de celulosa, ha advertido Barbosa.

Pablo Rojo