El "no rotundo" de los independentistas catalanes a los Presupuestos de 2019 sigue vigente a pocas horas de que el Consejo de Ministros presente su proyecto. Sin embargo, las dos fuerzas secesionistas con presencia en el Congreso, ERC y PdeCAT, han abierto la puerta a no presentar una enmienda a la totalidad para que, así, se puedan tramitar las cuentas.

 

Marta Vergoñós 

 

Hasta ahora, el independentismo había dado dos opciones al Ejecutivo socialista para avalar los presupuestos: que accediera a negociar un referéndum de autodeterminación o que tuviera un "gesto" hacia los líderes soberanistas en prisión preventiva por su implicación en la votación del 1 de octubre de 2017 y la posterior declaración unilateral de independencia.

En los últimos días se ha añadido una tercera opción: que se abra una "mesa de negociación bilateral" para abordar el conflicto catalán, con representantes de primera línea del Gobierno central y de la Generalitat.

La relajación en las exigencias del independentismo ha coincidido con la articulación de un bloque de derechas en Andalucía, donde el candidato del PP será investido con los votos de Ciudadanos (Cs) y también de Vox. El auge de esta formación de ultraderecha -que ejerce como acusación popular en el caso del "Procés" contra el exgobierno catalán- ha hecho saltar las alarmas entre las filas independentistas, ya que una convocatoria electoral anticipada en España podría desembocar en un Gobierno de PP, Cs y Vox que perjudicaría sus intereses.

Ante este escenario, varias voces de las dos formaciones implicadas y de los socialistas catalanes se han alzado a favor de un acuerdo que garantice la estabilidad del Ejecutivo socialista. Una estabilidad que, precisan, no tiene por qué ir de la mano de un 'sí' a los presupuestos, ya que las cuentas se pueden prorrogar, aunque admiten que este escenario debilitaría mucho al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Incluso una de las exconsejeras de Carles Puigdemont encarcelada, Dolors Bassa, ha pedido abiertamente que no se deje caer a Sánchez. "Un 'no rotundo' a los presupuestos no lo diría, pero aprobarlos tampoco. No podemos dejar caer al Gobierno de Pedro Sánchez porque la alternativa es mucho peor con el PP, Cs y la ultraderecha", dijo en una entrevista en la emisora catalana RAC1.

Diferencias dentro del PDeCAT 

Si habitualmente las diferencias son entre partidos independentistas, esta vez las discrepancias están dentro de uno de los actores implicados, el PDeCAT. En esta formación, a la que pertenece Carles Puigdemont, hay dos corrientes: los veteranos, que mantienen el carácter pactista del nacionalismo catalán, y las nuevas incorporaciones, que siguen las directrices que marca el expresidente catalán desde Waterloo (Bélgica).

Así, los primeros se abren a negociar con el Estado, mientras que los segundos se oponen frontalmente a cualquier acuerdo si no se accede a negociar un referéndum de autodeterminación. EFE