Poner el arte al alcance de todos es lo que ha motivado a Mariana Leyva en su proyecto, Arte 24 Horas, que consiste en introducir obras de arte contemporáneo en máquinas de vending situadas en la calle, disponibles las 24 horas del día y a un precio asequible.

Leyva estudió bellas artes, y como artista ya tenía asumida la actitud emprendedora, ya que es una profesión en la que es habitual trabajar por cuenta propia.

Llegada desde Colombia hace 8 años, Leyva trabajó en España como relaciones públicas, teleoperadora, camarera; lo único relacionado con el arte fue impartiendo clases de pintura en centros de mayores, por unas horas al día.

Buscando una alternativa, y tras participar en un curso de emprendedores de la Comunidad de Madrid, reparó en las máquinas de vending; que al funcionar de forma autónoma le permitirían disponer de tiempo libre para desarrollar su carrera artística.

Llevar el arte a la calle

Aunque en principio el plan era disponer unas máquinas con los productos tradicionales (bebidas, comida, etc), al cabo de un mes se le ocurrió la idea de introducir obras de arte en ellas.

"Lo hablé con una amiga artista, que accedió a realizar unas obras exclusivas para las máquinas, y desde entonces no he parado de introducir nuevas exposiciones, siempre tengo alguna en activo", explica Leyva, que de esta manera creó Arte 24 horas, ubicándolo en el bohemio barrio madrileño de Malasaña.

El secreto del éxito es "la forma en que se mezcla el producto regular con el arte, así como el acercamiento que se produce entre la obra y el público en un espacio tan atípico".

"El éxito está en la mezcla en que se forma el producto regular con el arte"

Para encontrar artistas, utiliza dos vías. Una es hablar con gente del mundillo artístico, en el que se mueve habitualmente; la otra es mediante una convocatoria en su blog, abierta a cualquier artista.

Los únicos requisitos son "que la obra quepa en la máquina y no se rompa al caer". No se imponen limitaciones a nivel creativo, pueden ser "maquetas, dioramas, fotografías, cualquier objeto con un sentido artístico", explica.

Hay artistas que tienen obra ya realizada y es adecuada para introducir en las máquinas, otros la crean específicamente para este formato. "Ahora mismo hay tres artistas trabajando para futuras exposiciones", concreta Leyva.

Centrada en el arte visual

Ha recibido ofertas de personas que quieren colocar artesanías, libros, discos, etc; pero en las máquinas sólo hay lugar para el arte visual. Obras originales, únicas o de serie limitada, con su certificado de autenticidad firmado por el o los artistas que las han creado.

Para Leyva es importante que la gente sepa que lo que está comprando, "no se trata de una postal o un afiche, sino de una obra de arte que pertenece a una serie cerrada, es el mismo tipo de producto que encontraría en una galería de arte", explica.

"Las obras cuestan 8 euros, lo que hablando de arte es baratísimo"

El precio es siempre el mismo, 8 euros por obra, una cantidad muy asequible para lo que se acostumbra en el mercado artístico. Se trata de un precio simbólico que ha venido forzado en parte por el hecho de que las máquinas instaladas en éste momento no aceptan billetes, y "normalmente, muy poca gente lleva encima más de ocho euros en monedas".

Se trata en palabras de Leyva, de una auténtica ganga, ya que "hablando de arte es un precio baratísimo, en cuanto cae la obra, ya cuesta más".

Una de las dificultades que se encuentra al tener las máquinas en la calle, es el vandalismo. Afortunadamente no han llegado a robarle ninguna obra, pero sí han dañado los cristales y han hecho pintadas. Las cuales al fin y al cabo y estando en Malasaña, son casi parte del paisaje urbano.

Promoción y despegue de la empresa

En cuanto a la promoción, se realiza mediante publicaciones en Facebook y en el blog del proyecto. Si bien varios  medios de comunicación y blogs se hicieron eco del proyecto, lo que ayudó mucho a su despegue.

La financiación la consiguió mediante un préstamo privado, ya que ninguna entidad bancaria decidió respaldarle. Como explica la creadora de Arte 24H, "esto ha supuesto un lastre ya que las condiciones no son tan ventajosas como las ofrecidas por un banco, lo que me ha impedido realizar inversiones que permitirían obtener un mayor retorno".

Esta situación cambiará el mes que viene, que terminará con los pagos y podrá invertir en obras más rentables, mejorar las máquinas, etc.

Un proyecto abierto a nuevas propuestas

Respecto al feedback recibido de los clientes, Leyva comenta que "hay gente que ha pedido copias de las obras, y les tenemos que decir que no hay más". También se encuentra con que algunas personas interesadas no están en Madrid, pero quieren hacerse con las obras.

"La venta en las máquinas es lo que da sentido al proyecto"

Podría enviar las obras a domicilio, pero "entonces nos convertiríamos en una galería virtual más, el proyecto perdería su sentido". Arte 24h es "un proyecto abierto, y estoy dispuesta a valorar distintas opciones y propuestas"; pero quiere dejar claro que "las máquinas tendrán siempre prioridad".

Pronto el proyecto cumplirá un año, y hay prevista una fiesta en la que habrá proyecciones, ilustraciones artísticas y poesía. Todavía no hay fecha, pero el evento será anunciado en el blog del proyecto, donde también podemos consultar la exposición actual y las que están previstas.