Gastronomía, naturaleza, deporte y aire libre son algunos de los atractivos de este destino asturiano, pero sus impulsores no se quieren quedar en esto, sino que aspiran a hacerse un hueco en el mercado del turismo de negocios (MICE, por Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions, que es como se le conoce en inglés).

Tierra del Agua es un hotel boutique situado en la aldea asturiana de Caleao, en plena reserva de la biosfera del Parque Natural de Redes. Consolidado como un alojamiento rural de calidad, sus responsables quieren ir un paso más allá y atraer al turismo MICE o turismo de negocios, enfocándose en empresas que quieran realizar actividades de teambuilding, reuniones, eventos empresariales o presentaciones de producto, entre otras posibilidades.

La responsable de marketing y ventas del proyecto, Arancha García, explica cuáles son sus objetivos y las características de una inusual apuesta por el turismo de negocios en combinación con la clásica imagen del turismo rural.

¿Qué es Tierra del Agua?

Este proyecto, además de ubicarse en el corazón del Parque Natural de Redes —Reserva de la Biosfera—, fue diseñado como un oasis de relajación, ocio y gastronomía, pretendiendo transformar el turismo tradicional de montaña en una experiencia exclusiva, a la carta y llena de sensaciones, y convertirnos así en embajadores de este destino mágico y desconocido hasta para los propios asturianos.

¿Cuándo nace este proyecto?

La pasión surge cuando un amigo en común invita a los dueños a su cabaña en el Parque Natural de Redes.

¿Por qué deciden crear un proyecto que fomente el turismo rural?

José Antonio García y Fernando Cubillo, enamorados de Caleao y su entorno, deciden hacer un negocio que se integre en el lugar para a dar a conocer, de la mejor forma posible, semejante maravilla.

¿Cómo se enfoca el turismo MICE desde Tierra del Agua?

Uno de nuestros objetivos para 2016 es llegar al Turismo de Negocios, Eventos, Convenciones e Incentivos. Lo que queremos transmitir es que Tierra del Agua es un espacio privado en el que no existen las prisas, donde se puede trabajar y a la vez desconectar.

Para ello contamos con sala multiusos dotada con equipamiento audiovisual para reuniones de formación y presentaciones de producto, un área wellness (spa, yoga, masajes, programas detox...), actividades al aire libre (coaching, team building y liderazgo con caballos; rutas por el parque con guía personal a pie, en 4x4 o a caballo, con pic-nic en la montaña), gastronomía (talleres de recolección y elaboración según temporada; catas y degustación de queso casín, etc.).

Este año se cumplen 30 años de la apertura del primer alojamiento rural en Asturias. ¿De qué forma lo han celebrado?

Nuestro particular homenaje ha sido presentar "Noches de Leyenda", un viaje al pasado a través de antiguos relatos de la tradición oral del Valle. En una cabaña, a la luz de chimenea y solo en noches de luna llena, el cliente disfruta de una puesta en escena única: actores vestidos con trajes de aldeanos narran historias de brujas, lobos, pastores, basados en hechos reales… antes de una cena temática en la que se recupera las recetas de antaño.

¿Qué les caracteriza como empresa?

Desde la propia concepción del proyecto, Tierra del Agua ha pretendido no ser sólo un alojamiento, sino una Iniciativa Turística en Redes, donde tanto los turistas como los empresarios de la zona encuentren su espacio.

De hecho, actualmente lideramos un proyecto de apoyo a jóvenes emprendedores del Valle, para incentivar la creación de nuevos negocios que dinamicen la zona, cediéndoles nuestro espacio para parte de sus actividades, colaborando en la difusión y promoción de las mismas, poniéndoles en contacto con la Administración para asesoramiento y acceso a subvenciones, apostando por sus productos tanto en nuestra cocina como en las actividades que proponemos al público (no sólo a clientes alojados).

¿Qué les diferencia de sus competidores?

No existen realmente en nuestro territorio muchos proyectos similares a Tierra del Agua, por no decir ninguno... Un hotel boutique, en una Reserva de la Biosfera, alimentado de tendencias de lifestyle, traveller y decoración internacional.

¿Cómo son sus clientes?

Tenemos un mercado segmentado principalmente en cuatro tipos.

Naturelovers, que son aquellos que empiezan a buscar destinos de ecoturismo, apreciando la concepción arquitectónica, las buenas prácticas medioambientales, el respecto por el entorno y la protección de la biodiversidad del territorio, ofreciéndoles rutas por el parque a pie con guía personal, en 4x4, a caballo o en bicicleta; safaris fotográficos; observación de fauna; escalada; etc.

Wellness Experiencers, es decir, aquellos que quieren desconectar de las grandes ciudades y buscan el equilibrio cuerpo y mente en plena naturaleza. A ellos van dirigidos programas específicos de mindfulness, tratamientos ayurvedicos como el shirodhara, masajes, walk in silence, clases de yoga y nuestro pequeño y coqueto SPA de marcado estilo alpino con vistas panorámicas al valle.

Gastro Experiencers, amantes de la gastronomía, que buscan una vuelta de tuerca a ese turismo tradicional, con recolectas guiadas por el parque de los productos de la tierra que más tarde se cocinarán en talleres específicos en nuestro llagar, catas degustación de productos km 0 como el queso casín o la miel, la elaboración de su propia sidra de autor, etc.

¿Cuáles cree que son las claves de su éxito?

Reinventarnos cada día adaptando tendencias internacionales a nuestro territorio, para llegar a ser el referente del nuevo turismo rural, convertirnos en embajadores y prescriptores del destino de Redes e intentar que este sea un proyecto con alma.

¿Cuál ha sido el mayor obstáculo para la definición de su proyecto?

El mayor obstáculo inicial ha sido confeccionar un equipo humano en un entorno rural, con la suficiente cualificación, y un compromiso real con el territorio y el proyecto.

El actual obstáculo, siguen siendo los accesos, para que el cliente consiga llegar al hotel con normalidad, no ya con comodidad, pero sí con cierta normalidad.

¿Cómo ve su proyecto en el futuro?

El proyecto fue construido como una apuesta de futuro, más que de presente, un claro compromiso por el desarrollo del Valle de Caleao, viendo el potencial del territorio y de sus gentes.

¿Qué retos se plantean a partir de ahora?

Lanzar programas específicos a los mercados que nos pueden proporcionar , llegando por ejemplo al cliente corporativo, age friendly, y turismo internacional de naturaleza, principalmente.