Tras cofundar La Nevera Roja en 2011 y venderla a Rocket Internet en 2015, José del Barrio lidera ahora Samaipata Ventures, un fondo de capital riesgo con el que quiere apoyar a nuevos emprendedores europeos, con negocios de marketplaces y e-commerce disruptivos. “Lo más importante para emprender es la ambición y rodearse de talento”, destaca.

Del Barrio ha pasado de ser un emprendedor de éxito, siendo cofundador de La Nevera Roja, a cambiar de papel en el mundo del emprendimiento y fundar una empresa de capital riesgo, Saimapata Ventures, con la que ayudan a otros empresarios a iniciar y potenciar sus negocios.

¿Por qué decidió un día abrir su propia compañía?

Digamos que lo de emprendimiento me viene de familia; lo he visto en casa y desde los 14 años ya empecé con ideas de negocios que daban dolor de cabeza a mis padres. Pero el salto definitivo llegó en mi etapa de consultor en PwC. Tras trabajar hasta las tantas por la noche y tener que pedir mucha y mucha comida a la oficina, nos surgió a mi socio Iñigo Juantegui y a mí la idea de La Nevera Roja. Veíamos que en muchos portales online faltaba oferta de restaurantes y quisimos suplir ese hueco.

¿Qué les recomienda a los jóvenes emprendedores que quieren entrar en este sector?         

Creo que lo más importante es tener ambición y rodearse de talento brillante; es muy importante elegir bien a los socios y al equipo. También iterar de forma rápida y sistemática hasta encontrar un modelo de negocio escalable y rentable y pensar muy bien la estrategia go-to-market, es decir, la propuesta de valor distintiva que se ofrece al cliente.

Aunque haya quienes emprenden con éxito siendo muy jóvenes, creo que la experiencia profesional previa también es muy valiosa; en mi caso lo fue.

En 2015 puso en marcha Samaipata Ventures, ¿en qué consiste?

Samaipata Ventures es un fondo de capital riesgo de 35 millones de euros especializado en modelos de negocio online, específicamente marketplaces (mercados en la red, como La Nevera Roja) y e-commerce (tiendas onlines) disruptivos, en fase semilla o serie A.

Somos un fondo europeo, con foco sobre todo en el sur de Europa (España, Francia, Italia, Portugal), una región repleta de oportunidades para los próximos años, por la todavía baja penetración del capital riesgo, el surgimiento de nuevos emprendedores de éxito, etc. También, por supuesto, nos interesa lo que pasa en Londres, la capital de la innovación tecnológica europea.

¿Cuáles son los principales objetivos de Samaipata Ventures?

Como todo fondo de capital riesgo, nuestro objetivo es detectar tendencias y equipos brillantes. Siendo más concretos, queremos realizar un total de 20 inversiones en los próximos 4 o 5 años y posicionarnos como fondo de referencia para marketplaces en Europa.

¿Con qué problemas se encuentra un emprendedor que quiere levantar un fondo?

El primer problema al que te enfrentas es atraer inversores; en nuestro caso, contar con el respaldo de La Nevera Roja y de sus inversores ha ayudado muchísimo para ganarnos la confianza. Además, está el tema regulatorio.

Ya más en el día a día, el gran reto es montar un buen equipo, y ser capaz atraer las mejores oportunidades al fondo.

¿Su experiencia de qué manera le ha ayudado en Samaipata Ventures?

Me ha ayudado en todo. Como decía antes creo que la experiencia previa es muy muy valiosa para cualquier emprendedor. Desde entender cómo gestionar una empresa, el análisis financiero, cómo motivar un equipo, etc. Al final, aunque seamos un fondo de VC, Samaipata también es una start-up. Hay que desarrollar toda la metodología interna de análisis, los procesos, formar equipo, etc. Estamos en constante evolución.

¿Ha tenido problemas para encontrar socios?

Es uno de los grandes retos de los nuevos fondos, pero nosotros hemos tenido una recepción muy positiva. Hemos podido contar con muchos de los socios de La Nevera Roja, otros inversores privados y en el sector público, con financiación de FondICO Global. Ahora estamos finalizando el proceso de fund-raising.

¿A qué compañías han apoyado hasta ahora desde Samaipata Ventures?

Hasta el momento hemos apostado por 5 startups; aunque la última, del sector de la logística, todavía no es pública. La primera, Deporvillage, es un e-commerce de material deportivo, muy especializado, que opera en todo el sur de Europa (España, Italia, Francia y Portugal). Desde nuestra entrada ha conseguido multiplicar las ventas por 4 y recientemente ha levantado una nueva ronda de financiación de 3,5 millones de euros.

En España también estamos en Cornerjob, un portal revolucionario para solucionar las ineficiencias tecnológicas del mercado de trabajo. Además de España ya funciona en Italia, Francia y México y diez meses después de nuestra apuesta, ha cerrado otra ronda de financiación 22,5 millones de euros.

En Londres, por ahora estamos en Jinn, un servicio de on-demand delivery. Ya he llegado a Madrid, y crece al 350% anual.

Nuestra última inversión, además de la no publicada: Foodchéri, un servicio revolucionario de comida casi lista para comer, de máxima calidad, a domicilio. Por ahora solo opera en el gran París, pero está estudiando abrirse a nuevos mercados. En la última ronda han coinvertido con nosotros fondos franceses de máximo prestigio, como 360 Capital Partners y Breega Capital.

¿Qué diferencia a Samaipata de sus competidores?

En primer lugar, no nos gusta la palabra competidores. Los otros fondos de VC son colaboradores, muchas veces coinversores.

En cuanto al ADN de Samaipata, destaca sobre todo nuestro foco de inversión muy especializado. Estamos especializados en dos modelos de negocio online muy concretos, en una etapa de crecimiento específica (semilla y serie A) y en un espacio geográfico (Europa, y sobre todo el sur).

Algo muy característico de Samaipata además es que somos un fondo hands-on, es decir que nos volcamos con las startups en las que invertimos. Ayudamos y apoyamos en todo lo que podemos, basados en nuestra experiencia y la de nuestra red. Queremos estrechar la colaboración con los emprendedores. Además, creo que facilita que en nuestro ADN llevemos también el ser emprendedores; ayuda muchas veces el ponernos en el lugar de los emprendedores con los que colaboramos.