Fruto de la pasión y la formación de sus creadores, Cervezas La Grúa espero aumentar sensiblemente su producción respecto a años anteriores, aumentando sus instalaciones, crear su primera cerveza sin alcohol y experimentar un crecimiento de sus exportaciones.

El fundador y consejero delegado de Cervezas La Grúa, Alejandro Vega Martínez, explica que la empresa nació de su “pasión por la cerveza artesanal y de las ganas de crear un producto local, sin aditivos ni conservantes y donde poder ofrecer al consumidor una cerveza como las que se hacían antes, esto es, con ingredientes naturales y un sabor y unos aromas que no pueden encontrar en una cerveza comercial o de producción masiva”.

¿Cuándo nace el proyecto de Cervezas La Grúa?

El proyecto se fragua en 2011, en un garaje, como toda buena startup; pero lo nacimos por la sencilla razón de que antes de ser cerveceros profesionales, éramos homebrewers o cerveceros caseros.

Después de estudiar la licenciatura de Química, y sin apasionarme la vida del laboratorio, comenzamos este proyecto, pero no es hasta 2013 cuando ponemos nuestra primera cerveza en el mercado.

Durante todo ese tiempo fue un tiempo muy importante de formación tanto en Estados Unidos como en Inglaterra o España, visitando muchas fábricas de cerveza y trabajando con ellos para lograr aprender mucho de un mercado como el americano, que llevaba años desarrollando el Craft Beer Movement aún por explotar en España.

Además de la formación, hubo que poner en marcha el desarrollo del proyecto, tanto a nivel productivo como a nivel comercial, intentando crear un modelo de negocio sostenible y adecuándolo a los volúmenes que pudiéramos producir. Y, aunque por exigencias del guion, ahora ya estamos implantados en más de 17 provincias y también exportamos a Estados Unidos, no podemos olvidar que este proyecto nació como un proyecto para el consumo local.

¿Dónde tienen su central?

Estamos en Pontejos, un pueblo al sur de la bahía de Santander. Probablemente no se conozca mucho, pero si os digo que es el puedo de al lado de Pedreña (la meca del golf gracias a Severiano Ballesteros)...

¿Qué fue lo más difícil a la hora de poner en marcha este proyecto?

Sin duda las licencias. Obtener todos los permisos y la lentitud institucional a la hora de otorgar las licencias correspondientes para la fabricación de una bebida fermentada.

Probablemente en 2017 sea más fácil y menos laborioso conseguir todos estos permisos, pero en 2012, donde solo había 76 marcas de cerveza en España, (ahora superamos las 900), ni la propia administración se ponía de acuerdo en que permisos necesitábamos o que licencias debían tramitarse. Además, estas competencias al estar transferidas a las comunidades autónomas, hacían, si cabe, más engorroso todo el proceso.

La puesta en marcha de la fábrica fue dura y el desarrollo del proyecto y el plan de negocio muy tedioso, pero sin duda la espera y la impotencia de tener todo listo y tener que esperar un año para poder elaborar nuestras cervezas por el problema administrativo fue lo más duro.

¿En qué se caracteriza su cerveza?

Nuestra cerveza se caracteriza por ser una cerveza para todo el mundo pero además de tener una personalidad propia muy marcada. Y parecerá obvio lo que voy a decir, pero nuestra cerveza, sabe a cerveza. Estamos acostumbrados a pedir la típica caña de cerveza industrial en cualquier bar y a ese sabor a maíz y a arroz de las industriales; es lo que nos han inculcado en la cultura cervecera española desde pequeños. Pero la cerveza de verdad, la que es de 100 % malta de cebada, sin aditivos, sin conservantes, en definitiva sin químicos y sin adjuntos que abaratan costes (maíz, arroz, extracto de lúpulo, colorante), es la que intentamos transmitir con nuestra marca.

¿Qué tipo de cervezas ofrecen?

Actualmente tenemos 10 variedades de cerveza en el mercado, cuatro de las cuales las fabricamos durante todo el año y las demás o las hacemos de edición limitada o solo durante un periodo muy corto. Tenemos desde una cerveza rubia, estilo pilsen suavecita, hasta una cerveza negra a la que añadimos café, cacao y vainilla.

La más demandada hasta el año pasado era nuestra cerveza rubia. Como decimos en la empresa, es la que paga las facturas y la que permite luego elaborar excentricidades. Pero la tendencia está cambiando y a medida que el público se va educando, estamos viendo que cervezas con alto contenido en lúpulo, muy aromáticas y más amargas de lo habitual, son las que están empezando a despuntar en el mercado.

Ahora mismo nuestra cerveza más demandada es Hops&Cops, una American IPA con sabores a mango, piña, maracuyá y pomelo. Nació como una cerveza de edición limitada, pero la insistente demanda de nuestro público ha hecho que la vayamos a elaborar de forma continua de ahora en adelante.

¿Cuáles son las claves de su éxito?

Lo primero y más importante, poner pasión a lo que haces. Si te apasiona lo que haces, probablemente sea más fácil que si lo haces por obligación. Personalmente me apasiona la cerveza, me apasiona poder compartir cervezas con amigos y con colegas de profesión o poder elaborar con maestros cerveceros más experimentados que yo.

Pero podría decir que las claves son tres. Una la pasión por lo que haces, ya estés elaborando cerveza o en un taller de costura o reparando aviones. Si te apasiona, es mucho más fácil llegar a donde te propongas.

La segunda es la calidad del producto. Desde el primer minuto, hemos sacrificado precio por calidad. Sabemos que hacemos una cerveza más cara de lo habitual, pero se debe a que utilizamos las mejores materias primas a nuestro alcance. Nunca escatimamos en materia prima y eso hace que nuestras cervezas sean de una calidad superior.

Y por último y no menos importante, sinceridad con tus clientes. No queremos vender motos, no queremos contarte que llevamos 100 años buscando por todo el mundo las mejores materias primas y luego meter maíz o arroz a una cerveza para abaratar costes, no queremos poner doble malta en una etiqueta cuando esa cerveza lleva solo 17% de malta de cebada para abaratar costes, no queremos prometerte el verano de tu vida en una playa paradisiaca del Mediterráneo si bebes nuestra cerveza y o contarte que somos la cuarta generación de maestros cerveceros y por eso nuestras cervezas son mejores que las de la competencia. Simplemente queremos que nos pruebes, porque si nos pruebas, sabemos que no hay vuelta atrás, nunca más volverás a las cervezas industriales.

¿En qué se diferencias de sus competidores?

Básicamente en que nuestra cerveza es 100 % natural. Con esto quiero decir que solo utilizamos cuatro ingredientes: malta de cebada, agua, lúpulo y levadura. No añadimos ni químicos, ni colorantes, ni estabilizantes de espuma, ni aromatizantes, ni pasteurizamos. Todo natural. Hacemos la cerveza como se hacía antiguamente y créeme que eso le aporta un sabor que nuestros competidores no pueden alcanzar ya que el simple hecho de pasteurizar, mata los sabores y los aromas de una cerveza.

Como comentamos antes, Cervezas La Grúa nació como un producto local y ha sido nuestro propio público el que ha ido haciéndonos crecer poco a poco hasta llegar hasta donde estamos.

¿Cuántos trabajadores tiene la empresa?

En 2014, era puramente autoempleo. Actualmente, entre la fábrica y la sala de degustación, somos ya 6 personas trabajando en este proyecto, de los cuales solo yo supero los 30 años.

¿Cómo fueron las ventas en 2016?

El año pasado cerramos con más de 42.000 litros vendidos, este año es la cifra que llevamos en agosto y esperamos poder llegar a cerrar el año con 60.000 litros, siendo una tarea realmente complicada con nuestra capacidad de fabricación. Es por eso que estamos desarrollando el proyecto de ampliación de la fábrica que, si todo va bien, ejecutaremos en enero de 2017 y poder así doblar nuestra capacidad de producción.

¿Próximos retos?

Me encanta que me hagas esa pregunta jejeje. Siempre estamos con nuevos retos, pero para 2018 nos hemos planteado tres muy importantes.

Uno es la fabricación de una cerveza artesanal sin alcohol, estamos en pleno desarrollo de este proyecto y esperamos que vea la luz el verano que viene.

La ampliación de la fábrica para poder doblar o incluso triplicar nuestra producción. Y, por último, la consolidación y crecimiento en las exportaciones. Supone un mercado muy apetecible, que ahora mismo está en el 4 % de nuestra facturación y queremos aumentarlo hasta el 10 % o 15 % para 2020.