La firma española Tom Black, que empezó a rodar hace seis años en Madrid, ha conseguido en este tiempo ser una marca reconocida en el terreno de la ropa a medida, pero también ha logrado crear una comunidad masculina “referente en estilo”.

En una entrevista con EFE, su fundador, Juan Terrer, ha explicado que, tras estos años de aventura empresarial, ha aprendido mucho de los errores, pero también de los clientes que han ido pasando por las tres tiendas con las que cuenta esta compañía en la actualidad -dos en la capital y una en Sevilla-.

Unos clientes que también han ayudado al empresario a crear, mas allá de una marca de ropa, una comunidad gracias a las diferentes acciones que ha realizado la firma en diferentes campos.

En este sentido, ha detallado que, tratando con el cliente, en la empresa se dieron cuenta de que aprendían mucho de él, pero no sólo en la parte técnica -“a tomar medidas, por ejemplo”-, sino también sobre sus gustos -“si le gusta el vino, el deporte o el mundo del motor”-.

Con toda la información obtenida, ha añadido, Tom Black, que cuenta hoy en día con 14 trabajadores, comenzó a crear la citada comunidad.

Espacio en la madrileña calle Barquillo de Tom Black

Cada persona tiene su propio estilo

Para llevar a cabo este propósito, empezaron a transmitir la filosofía de la compañía, es decir, “que cada uno tiene su propio estilo”, con los medios que tenían en ese momento.

De esta forma, realizaban sesiones de fotos con personas con distinto estilismo y de diferentes edades.

Para “seguir creando marca”, realizaron entrevistas con personajes “referentes” como el exvicepresidente ejecutivo de Coca-Cola, Marcos de Quinto, o el cantante Leiva, así como con Los del Río, entre otros.

“Íbamos cogiendo diferentes perfiles para transmitir que cada persona tiene su estilo y que nosotros ayudamos a encontrarlo”, ha indicado Terrer.

Tom Black también creó diferentes canales de vídeo para transmitir los valores de la empresa, o para dar consejos a la hora de vestirse.

Terrer en la sede de la Agencia EFE. ÁNGEL DÍAZ/EFE

Asimismo, grabaron diferentes vídeos de “estilo de vida” para enseñar, por ejemplo, cómo golpear una bola de golf, cómo hacer un chuletón o cómo elegir una copa de vino.

En todos estos vídeos participan personas de referencia en su campo.

Terrer ha comentado en este sentido que, con estas acciones, lo que pretende la marca es expresar que el estilo no es solo moda, sino que también lo es la gastronomía o el deporte, entre otros ámbitos.

Por ello, para el año que viene, Tom Black colaborará con otras marcas de diferentes sectores de actividad.

La experiencia de cliente en Tom Black

En cuanto al día a día de la empresa, Terrer ha destacado que se pone un especial énfasis en la experiencia de cliente y en la calidad del producto.

Sobre lo primero, ha explicado que al no vender a pie de calle, sino en espacios situados en una primera o en una segunda planta, la firma puede atender a sus clientes “de forma privada” y, por tanto, “de una manera cercana”.

“Nos volcamos cien por cien en cada cliente para conocerle, y hacemos una prenda única”, ha asegurado.

Espacio de Barquillo de Tom Black

Iniciativas de RSC

Por otro lado, Tom Black ha realizado su primera incursión en el terreno de la responsabilidad social corporativa (RSC) con una acción en la que ha contado con el apoyo de la ONCE.

Según explica Terrer, esta iniciativa surgió hace un año cuando conoció al paralímpico ciego Enhamed Enhamed, quien iba vestido de una manera que le llamó mucho la atención “porque tenía mucho estilo”.

Enhamed le contó que antes se dejaba aconsejar por la gente de las tiendas, “y que iba hecho un desastre”. Sin embargo, empezó a dejarse asesorar “por la gente que de verdad conocía su personalidad”.

Espacio Tom Black en la calle Barquillo

El estilo es ciego

Terrer le dijo al deportista que “tenían que hacer algo juntos” y así surgió “El estilo es ciego”, una idea en la que Tom Black ha llevado a cabo una serie de acciones con personas invidentes y con personajes referentes de distintos campos o sectores como el piragüista Saul Craviotto o Diego Guerrero, chef del restaurante DSTAgE.

La primera de ellas fue una experiencia gastronómica en la que reunieron a todos los protagonistas en uno de sus espacios madrileños y vivieron “una cena a ciegas”, ya que los “referentes” tenían los ojos vendados.

Por otro lado, realizaron una gala en la que desfilaron los siete protagonistas ciegos, con perros guía adiestrados por la ONCE.

Para Terrer, la responsabilidad social corporativa (RSC) es “una satisfacción personal” pero, además, añade, reporta valores a Tom Black, así como concepto de marca.

“No hace falta estar todo el día haciendo acciones de RSC pero, como marca, es muy importante”, ha puesto de relieve.

Por ello, ha asegurado que la compañía seguirá realizando actos de RSC.