La startup sueca TechBuddy ha arrancado su fase de internacionalización y ha escogido España para implantar su servicio de asistencia tecnológica a domicilio.

Con la idea de cubrir esta necesidad "y proporcionar un servicio rápido, barato y cercano" nació en 2016 TechBuddy, una aplicación móvil y web que conecta personas que necesitan asistencia tecnológica con expertos "apasionados con el mundo digital" que pueden desplazarse hasta sus hogares y proporcionarles ayuda, ha explicado la startup en un comunicado.

“La tecnología genera excelentes oportunidades para conectar nuestras vidas, sin embargo vivimos múltiples situaciones en las que perdemos el tiempo y esto nos frustra, como cuando no nos llega el wifi a toda la casa o cuando no sabemos conectar Netflix a la televisión”, ha explicado el CEO de TechBuddy en España, David Ovsepian.

Además de ofrecer soluciones a problemas cotidianos, TechBuddy también acompaña al consumidor con las nuevas tecnologías.

En este sentido, Ovsepian ha comentado que guían e inspiran a las personas, "además de instalar y ponerles en marcha cualquier producto tecnológico".

"Nuestras recomendaciones son independientes y basadas en las necesidades tecnológicas del consumidor”, ha añadido.

Según la startup, una de las claves de su éxito se encuentra en la comunidad de Buddies, "jóvenes apasionados por las nuevas tecnologías a quienes la startup brinda la oportunidad de trabajar, ganar competencias en el mercado laboral y poder contar con una fuente de ingresos haciendo aquello que más les gusta".

TechBuddy colabora con grandes empresas

Actualmente en su país de origen cuenta con colaboraciones con grandes firmas como Media Markt, Apple Premium Resellers o las más grandes empresas del sector de telecomunicaciones, y pretende aplicar la misma estrategia en España, donde el servicio ya está funcionando en más de 10 ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla y, en los próximos meses, ofrecerán el servicio en todo el territorio nacional.

En cuanto al precio, TechBuddy ha establecido un coste de lanzamiento para el consumidor de 39 euros la hora en el que incluye el desplazamiento.