La cadena de restauración especializada en rodizio brasileño Brasa y Leña prevé continuar su expansión por España y cerrar 2018 con presencia en 30 locales, según ha comentado su fundador, Pedro López, en una entrevista a EFE con motivo del décimo aniversario de su fundación.

Durante estos diez años, el grupo español ha invertido 14 millones de euros y cuenta con 26 restaurantes, entre propios y en régimen de franquicia (35%) ubicados en Galicia, País Vasco, Castilla y León, Cataluña, Murcia, Comunidad de Madrid y Tenerife.

De aquí a finales de año, prevé abrir cuatro nuevos establecimientos en el país, según el fundador de Brasa y Leña, que ha destacado que intentarán cerrar 2018 con más de 30 locales y ha avanzado que en 2019 se estrenarán en Andalucía.

“Sevilla es una realidad, estamos esperando a que termine el centro comercial Palmas Altas donde tenemos firmado con nuestro franquiciado, estamos muy contentos de poder estar ahí”, ha explicado.

Fuera del país, la cadena ha pensado instaurarse a través de un modelo de Master franquicia y aunque comenta haber recibido ofertas, aún no han encontrado a esa persona capaz de sacar el proyecto adelante.

“Todo el mundo sueña, cuando crees en tu modelo y estás posicionado piensas en ello, pero tenemos que dar con esa persona o equipo”.

El grupo, que consigue facturar una media anual por local de 1 millón de euros, estima alcanzar una facturación de 20 millones en 2018 y de cara al año 2020 quiere tener activos 40 restaurantes.

“El tiempo ha pasado volando, todavía me sorprende que estemos celebrando el décimo aniversario, porque si cierro los ojos recuerdo perfectamente el día de la inauguración del primer establecimiento, ha comentado Pedro López, fundador y CEO de la cadena.

El origen y nacimiento de Brasa y Leña se remonta al año 2008, cuando se creó con la intención de ser la primera cadena de churrascarías al estilo rodizio, donde disfrutar de la carne como se hace en Brasil.

Una ventaja arrancar en plena crisis

“Para nosotros fue una ventaja arrancar en plena crisis porque instauramos un modelo nuevo de cocina que no existía en España y encajó muy bien”, ha explicado.

En este sentido, López ha afirmado que la crisis le dio la oportunidad de encontrar ubicaciones donde a lo mejor en otro momento no hubiera sido posible, en concreto en centros comerciales que han sido su gran apuesta desde el comienzo.

“Teníamos la capacidad de poder negociar rentas y entrar en locales sin pagar barbaridades, ojalá siguiera pasando eso, cada vez es más difícil y hay bastante competencia”.