Dos estudiantes de la UOC han creado SeniorDono, un servicio de teleasistencia domiciliaria para las personas mayores que permite detectar caídas o pedir ayuda dentro y fuera de casa y avisar al instante a los familiares mediante una alarma que les llega al móvil.

SeniorDomo es un servicio de teleasistencia avanzada que protege a los usuarios los 365 días del año, las 24 horas del día. Requiere cuatro elementos para funcionar correctamente: un reloj, un intercomunicador, un llavero y una aplicación para los familiares, que deben tener en el móvil.

El reloj tiene una batería que dura dos meses, se puede mojar y tiene un botón de auxilio que el usuario puede pulsar cuando necesite ayuda. El reloj incorpora una serie de sensores, un altímetro, un giroscopio y un acelerómetro que permiten detectar caídas, producidas de manera accidental o como consecuencia de una pérdida de conciencia, por ejemplo por una lipotimia.

Así pues, si detecta un cambio brusco de altura con impacto y ausencia de movilidad durante 30 segundos, el reloj activa una alarma que los familiares del usuario, el equipo de SeniorDomo se pone en contacto con el usuario

El elemento destacado de SeniorDomo

Otro elemento destacado de la aplicación SeniorDomo es el sensor de presencia en el domicilio, del tamaño de una moneda de euro, que puede engancharse a las llaves, el bastón, el andador o el bolso. También existe la opción de tener un sensor con GPS, que en este caso permite precisar exactamente en qué calle está el usuario.

SeniorDomo tiene actualmente 12 trabajadores, entre personal de atención a la dependencia y profesionales del sector de la tecnología. El núcleo fundador, los hermanos Ángel y Pedro Puertas y Jordi Mercé, son ingenieros informáticos. Ángel actualmente cursa un máster de Executive MBA en Entrepreneurship e Innovación en la UOC, y Pedro, el grado de Multimedia en la misma universidad.

La empresa, con sede en Barcelona, está en contacto con varios inversores y empresas de capital de riesgo para difundir el proyecto más allá de Barcelona y su área metropolitana, donde actualmente están muy centrados. La previsión es expandirse al resto de Cataluña a partir de 2020 y ofrecer más servicios para hacer posible envejecer en casa "con la máxima autonomía y bienestar posibles", según explica Ángel Puertas.